El encuentro estaba 1 a 0 a favor del “Lobo”, que se quedó con bronca por el arbitraje y la polémica decisión que paralizó el juego.
Gimnasia y Esgrima de Jujuy derrotaba por 1 a 0 a Deportivo Madryn con gol de Quintana, cuando el árbitro Lucas Comesaña decidió no salir a dirigir el segundo tiempo, argumentando presuntas amenazas recibidas durante el descanso.
Hasta ese momento, el encuentro había tenido de todo: intensidad, polémicas y un arbitraje que dejó mucho que desear. A los 41 minutos, Gimnasia logró abrir el marcador con un certero cabezazo de Quintana, pero antes el juez omitió sancionar un claro penal a favor del local, luego de que un remate de Palazzo fuera desviado con la mano por un defensor visitante dentro del área.
Deportivo Madryn también tuvo sus chances. Silba exigió a Álvaro Álvarez con un potente disparo que el arquero contuvo con seguridad, mientras que Solís probó desde media distancia y su remate pasó muy cerca del palo. El trámite era parejo, pero la actuación arbitral empezó a inclinar el clima.
A los pocos minutos, Comesaña mostró una segunda tarjeta amarilla a Noble por una infracción menor y dejó a Gimnasia con un hombre menos, decisión que desató la indignación del público y los jugadores. La primera etapa terminó entre reclamos y gestos de frustración hacia un árbitro que ya había sido cuestionado en su última visita a Jujuy.
Sin embargo, lo más grave llegó en el entretiempo. Tras una larga demora, se confirmó oficialmente la suspensión del partido: Comesaña habría manifestado haber recibido amenazas en el vestuario y decidió no continuar con el juego. El desconcierto fue total. Los futbolistas locales permanecieron varios minutos en el campo esperando una resolución que nunca llegó.
Ahora será el Tribunal de Disciplina de la AFA quien deba intervenir y determinar cómo continuará la historia: si el encuentro se reanudará desde el segundo tiempo, si se jugará en otra sede o si se tomará alguna medida disciplinaria.