Castillo criticó duramente las declaraciones de Paz, quien acusó a los carabineros chilenos de ser “cómplices del robo” de estos vehículos, afirmando que este tipo de acusaciones pueden tener consecuencias internacionales serias para Bolivia.
“No se puede hacer una acusación de tal magnitud sin tener respaldo”, indicó Castillo, enfatizando que Chile ya ha reaccionado ante las declaraciones y que, como uno de los principales actores del Mercosur, su postura podría generar un efecto dominó en las relaciones de otros países con Bolivia.
Para el economista, los principales afectados por este conflicto serían los propios ciudadanos bolivianos. Según explicó, el país atraviesa una etapa en la que no hay productos para exportar y lo que más se está enviando al exterior es mano de obra calificada. “Estamos exportando cerebros, gente que está yendo a trabajar a Chile y a la Argentina”, afirmó.
Castillo advirtió que, de escalar la crisis diplomática, los países vecinos podrían imponer nuevas restricciones migratorias. “Las consecuencias pueden ser que nos pidan visa a todos para entrar a los países”, alertó, agregando que se podrían requerir montos de dinero como garantía y comprobantes de estadía para ingresar como turistas.
Este escenario, según dijo, endurecería las condiciones de vida tanto dentro como fuera del país. La imposición de mayores requisitos migratorios limitaría la posibilidad de que los bolivianos busquen empleo en el exterior, lo que derivaría en mayor desempleo interno, menos envío de divisas y una presión creciente sobre la economía nacional.
El economista también lamentó que Bolivia no esté cumpliendo con las normas programadas por el Mercosur en los últimos cuatro años, lo que complica aún más la posibilidad de mejorar las condiciones de vida de los bolivianos en el exterior.