El plan de Boca para reducir el plantel en 2026 en medio de su crisis futbolística

Con el objetivo de clasificar a la Libertadores, en el Xeneize ya apuntan a depurar la extensa nómina de futbolistas del plantel profesional.

La eliminación de Boca Juniors en Copa Argentina frente a Atlético Tucumán cerró una de sus posibilidades de clasificar a la Copa Libertadores 2026, y dejó al equipo de Miguel Ángel Russo ante un escenario complejo: deberá salir campeón del Torneo Clausura o meterse entre los tres primeros de la Tabla Anual para asegurarse un lugar en el certamen continental. En ese contexto, y con una crisis futbolística que aún no encuentra resolución, la dirigencia y el cuerpo técnico trabajan en una reestructuración profunda del plantel profesional.

Actualmente, Russo dirige a un grupo de 37 jugadores, sin contar a los juveniles promovidos con frecuencia. La intención es reducir esa nómina a 30 jugadores durante este año y continuar depurando en 2026. A diferencia de etapas anteriores, esta vez el recorte sería el más significativo desde que Juan Román Riquelme asumió la conducción del fútbol. “Miguel es directo con los que no va a tener en cuenta”, confiaron desde el predio de Ezeiza. Una muestra de esa política es la salida de Esteban Rolón, quien rescindió su contrato que se extendía hasta 2026.

Los arqueros también tendrán modificaciones. Sergio Romero dejará el club, y se evalúa si Javier García —con vínculo hasta diciembre— continuará. La idea del cuerpo técnico es sostener a Agustín Marchesín y Leandro Brey como principales alternativas bajo los tres palos.

En defensa, las bajas serán varias. Cristian Lema y Marcos Rojo fueron notificados de que no seguirán, lo mismo que Frank Fabra, quien cumplirá contrato. Marcelo Saracchi también tiene un pie afuera, a pesar de tener vínculo vigente hasta 2027. Además, no se descarta que Boca prescinda de uno de sus tres laterales derechos: Luis Advíncula, Juan Barinaga o Lucas Blondel. Si Saracchi se marcha, el club buscaría incorporar un lateral izquierdo.

A esto se suma la posibilidad de vender a varios futbolistas con mercado. Agustín Martegani podría emigrar al fútbol de Emiratos Árabes Unidos; Kevin Zenón es seguido por distintos clubes, y Exequiel Zeballos fue sondeado por Arabia Saudita, aunque la primera oferta fue rechazada. La dirigencia sigue atenta a nuevas propuestas por estos u otros jugadores del plantel.

Dos casos que generan dudas en cuanto a su continuidad son Ander Herrera y Lucas Janson. El primero estuvo marginado casi todo el año por lesiones, mientras que el segundo no logró cumplir con las expectativas desde su llegada. Su desempeño en el tramo final de la temporada será determinante para definir su futuro.

A estas situaciones se le suma el regreso de futbolistas que deben volver de sus respectivos préstamos. En esa lista aparecen Vicente Taborda, Nicolás Orsini y Oscar Salomón (Platense), Jabes Saralegui (Tigre), Gonzalo Maroni (Newell’s), Marcelo Weigandt (Inter Miami), Renzo Giampaoli y Norberto Briasco (Gimnasia LP), Gonzalo Morales (Barracas Central), Tomás Fernández (San Martín SJ), Bruno Valdez (Cerro Porteño), Juan Ramírez (Lanús) y Agustín Obando (Banfield).

Con la necesidad de ajustar el plantel a la cantidad real de competencia y dar lugar a nuevas apuestas, Boca inicia un proceso de recambio con múltiples frentes abiertos. La planificación ya está en marcha, aunque todo estará supeditado al rendimiento y los objetivos deportivos del equipo en lo que resta del año.