General Belgrano vivió un cierre de campeonato que no fue el deseado desde lo deportivo. El equipo cayó por 5-0 ante Talleres de Perico en los cuartos de final de la Liga Jujeña de Fútbol, y quedó al margen de la pelea por el título. Sin embargo, el cuerpo técnico y los jugadores no pierden el enfoque ni la motivación. Así lo demostró el entrenador del «Decano», Manu Béjar, quien, a través de sus redes sociales, dejó un mensaje cargado de autocrítica, esperanza y compromiso con el futuro del club.
“Fin de esta primera fase. A pensar unos días y comenzar a trabajar en lo nuevo. Confío en este grupo y amo estos colores y este club. A levantar cabeza que tenemos mucho por trabajar y seguir aprendiendo”, expresó el DT, dejando en claro que, pese a la eliminación, el proyecto deportivo sigue firme y con objetivos renovados.
El mensaje no pasó desapercibido entre los hinchas, quienes valoraron la sinceridad y el respaldo al grupo. Béjar viene liderando un proceso con fuerte énfasis en el sentido de pertenencia, la formación de jugadores y el trabajo colectivo, más allá de los resultados. Esta caída, sin dudas, representa un llamado a la reflexión para todo el plantel, pero también una oportunidad para crecer y ajustar piezas de cara al futuro inmediato.
Durante la primera parte del año, General Belgrano mostró pasajes de buen fútbol, carácter competitivo y una identidad que lo llevó a meterse entre los ocho mejores del campeonato. Si bien el encuentro ante Talleres resultó adverso desde el inicio, los méritos acumulados a lo largo del torneo permiten avizorar un Clausura con mayores aspiraciones.
El cuerpo técnico ya planifica una nueva etapa de entrenamientos con el foco puesto en reforzar conceptos, recuperar la confianza del equipo y apuntar alto en el segundo semestre. La dirigencia, por su parte, mantiene su respaldo al proyecto deportivo, y se espera que en los próximos días comiencen las evaluaciones de jugadores y posibles incorporaciones para potenciar al plantel.
General Belgrano sabe que tiene con qué dar pelea. La eliminación duele, pero también sirve como impulso para corregir errores, fortalecer convicciones y volver a competir con más fuerza. En el horizonte ya asoma el Torneo Clausura.