Cultivo de marihuana en el norte de Potosí tenía protección estatal

El negocio ilícito está vinculado al de la venta ilegal de autos “chutos” en Challapata y “México Chico”.

Querían ocultar su negocio criminal, pero terminaron haciendo todo lo contrario. Las familias que reforzaron el bloqueo a Llallagua, y hasta recurrieron al asesinato para mantenerlo, forman parte de verdaderas estructuras mafiosas que operaban en el sur de Oruro y norte de Potosí bajo una indirecta protección estatal, porque nunca se ejecutó acciones para erradicarlas.

Ese es uno de los postulados del reportaje “Mafias del altiplano” que fue publicado este domingo en nuestra revista dominical ECOS. Se trata de un trabajo de investigación que se desarrolló mediante rastreo hemerográfico y entrevistas tanto con las más altas autoridades de la Policía Boliviana y de la lucha contra el narcotráfico como con anteriores y actuales investigadores de estos hechos.

El reportaje revela que hay un vínculo directo entre el cultivo de marihuana y el florecimiento de la venta de autos indocumentados ya que estos son comprados en Chile con el dinero de la venta de la droga que, en ocasiones, es canjeada por los automóviles. Este hecho ha disparado los reportes de robos de autos y el consumo de marihuana en Chile.

La nota completa incluye informes de las muertes en Llallagua, obtenidos directamente de los reportes médicos forenses.