El Gobierno de Salta avanza en la concreción del proyecto minero Taca Taca, una de las apuestas más ambiciosas del país en megaminería de cobre, oro y molibdeno. El ministro de Producción y Desarrollo Sustentable, Martín de los Ríos, explicó que el objetivo es impulsar el desarrollo respetando los criterios ambientales y garantizando la licencia social en los territorios involucrados.
La obra comenzaría en 2025 y generaría unos 9.000 puestos de trabajo -entre directos e indirectos- durante la etapa de construcción. Luego, en su fase operativa, se estima que empleará a 2.800 personas de forma directa. Con una superficie de más de 2.500 hectáreas en plena Puna salteña, Taca Taca cuenta con reservas minerales de gran escala y prevé una producción anual de 250.000 toneladas de cobre fino, 125.000 onzas de oro y 3.500 toneladas de molibdeno.
El gobernador Gustavo Sáenz remarcó que este proyecto representa una transformación profunda en la matriz productiva de Salta. «Taca Taca cambiará la matriz productiva de Salta y generará exportaciones de US$2.000 millones al año», aseguró. De concretarse esos números, la minería pasaría a liderar el panorama económico provincial.
La empresa a cargo del emprendimiento, First Quantum Minerals, ya inició actividades de acercamiento con las comunidades locales. Recientemente organizó un taller informativo en San Antonio de los Cobres para dar a conocer el alcance del proyecto y resolver dudas de la población.
Con una inversión estimada de US$3.500 millones y una vida útil proyectada de al menos 32 años, Taca Taca se perfila como un motor clave para el desarrollo económico de la región. Si cumple con las expectativas, podría posicionar a Salta como uno de los centros mineros más importantes del país.