Belgrano tiene nueva comisión directiva que buscará renovar la historia del club

El “Decano” formalizó un nuevo capítulo institucional con miras al crecimiento deportivo, social y estructural de la institución.

El Club Atlético General Belgrano hizo oficial la asunción de su nueva Comisión Directiva mediante la constancia de Fiscalía de Estado N.º 1428 DPAF 2025. Este acto no solo implica un recambio dirigencial, sino también una apuesta clara hacia una gestión que pretende marcar una nueva etapa en la vida del club

Al frente de este proceso estará el flamante presidente Diego Luciano Geronazzo (38), acompañado por el vicepresidente Mariano Augusto Cosentini (35), dos nombres que reflejan juventud, energía y, sobre todo, una fuerte identificación con los valores históricos de Belgrano.

El equipo de trabajo se completa con referentes de distintos sectores y trayectorias:

Secretario: José Gerónimo Jerez, Pro Secretario: José Hugo Cosentini, Tesorera: Claudia Elizabet Zumbaño, Pro Tesorero: Gerardo Fabián Villalba

La nómina de vocales incluye a: Walter Valeriano Geronazzo, Juan de la Cruz Carrizo, Federico Martínez, Lucas Adrián Castillo Rojas, Fernando Leona Alurralde, José Luis Figueroa, Tomás Rusitto Araya (Suplente), Facundo Doblas (Suplente), Mauricio Lemir (Suplente) Y en el área clave del control y la transparencia actuarán como Revisores de Cuentas: Manuel Bejar, José Jerónimo Giménez, Débora Cintia Pérez

Esta nueva dirigencia no solo tendrá el desafío de administrar un club con una rica tradición, sino también el de interpretar el momento actual, en el que las instituciones deportivas son mucho más que espacios de competencia: son puntos de encuentro, inclusión y desarrollo comunitario.

En tiempos donde el tejido social necesita puntos de anclaje, la renovación de autoridades en General Belgrano se proyecta como una oportunidad para fortalecer los vínculos con sus socios, reimpulsar sus actividades y consolidar su rol como protagonista del deporte local.

La comisión entrante ya trabaja con una hoja de ruta clara, consciente de las responsabilidades y con la convicción de que el club puede –y debe– volver a ser referencia dentro y fuera de la cancha.