«La pesca ya no es lo que era»: Biólogo pesquero alerta sobre el impacto del cambio climático en los océanos

En Tarapacá Región Sostenible radio, el especialista Pedro Pizarro detalló cómo han cambiado las especies, los ecosistemas y la vida de los pescadores en las últimas décadas. La sobreexplotación y el cambio climático han reducido la biodiversidad marina disponible.

“La pesca ya no es lo que era”, dice con contundencia Pedro Pizarro, biólogo pesquero de la Universidad Arturo Prat, al describir cómo la sobreexplotación y el cambio climático han transformado los océanos en las últimas décadas. En entrevista con Digital FM, el especialista entregó una radiografía precisa sobre los cambios en la biodiversidad marina de Tarapacá, alertando que ya no se trata solo de cuánto se pesca, sino de qué se puede seguir pescando.

Quienes viven de la pesca artesanal en la región lo notan cada vez más. “Antes, en los mercados había gran variedad de peces, moluscos y mariscos. Hoy eso ha disminuido por dos razones: la sobreexplotación y el desplazamiento de especies a zonas más profundas o lejanas”, explicó. Esto no solo ha afectado la disponibilidad de productos marinos, sino también su precio.

En el ámbito pelágico -es decir, de las especies que habitan aguas medias- también hubo una transformación. “En los años 80 y 90 predominaba la sardina española. Luego vino una alternancia, y ahora la especie dominante es la anchoveta”, detalló Pizarro, evidenciando un cambio de equilibrio que ha reconfigurado la pesca regional.

La entrevista también abordó el impacto del cambio climático en los ecosistemas marinos. Desde el aumento de temperatura hasta la acidificación del océano, los efectos son múltiples. “Algunas especies pueden desplazarse, pero otras, como las que están fijas al fondo marino, simplemente no pueden moverse. En esos casos, hablamos de un aumento en la mortalidad”, señaló.

Y aunque algunos organismos como el pulpo, el ostión o el loco se adaptan mejor a aguas cálidas, no todos corren la misma suerte. Especies como la albacora o la palometa dependen de condiciones específicas que se ven alteradas por el cambio climático. “Cambios como la subida del nivel del mar afectarán a todas las especies que viven en el intermareal, muchas de ellas bentónicas”, advirtió.

Pizarro subrayó que el océano regula el clima del planeta y, por lo tanto, su deterioro tiene efectos globales. “El exceso de CO2 ha alterado el pH del agua, y eso afecta el desarrollo de muchas especies”, explicó.

¿Hay algo que se pueda hacer? Según el biólogo, sí. “Lo más importante es el monitoreo y la investigación. Aunque la gente sienta el cambio climático cuando llegan lluvias intensas o olas de calor, en el océano los efectos no se ven a simple vista”. Añadió que en Chile ya existen esfuerzos institucionales para enfrentar este fenómeno: “La Subsecretaría de Pesca y el Ministerio del Medio Ambiente están trabajando en programas de fortalecimiento de la capacidad de adaptación del sector pesquero”.

Eso sí, fue claro: revertir el cambio climático es prácticamente imposible si no se reducen drásticamente las emisiones. “Y eso, lamentablem