Durante la IV Reunión Ministerial China-CELAC, el presidente Xi Jinping llamó a estrechar la cooperación en sectores estratégicos como energía, tecnología y comercio.
El presidente chino, Xi Jinping, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente chileno, Gabriel Boric, y el presidente colombiano, Gustavo Petro, asisten a una sesión de fotos grupales antes de la ceremonia de apertura de la reunión ministerial del Foro China-CELAC en Beijing, China, el 13 de mayo de 2025. © Florence Lo, ReutersChina busca profundizar sus lazos estratégicos y económicos en América Latina desafiando el dominio geopolítico y económico estadounidense en la región.
El presidente Xi Jinping ofreció el martes nuevas líneas de crédito y exención de visado a América Latina en la IV Reunión Ministerial entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y el gobierno chino.
Durante un discurso inaugural en una reunión ministerial, Xi Jinping anunció que China ofrecerá líneas de crédito por casi 10.000 millones de dólares (equivalentes en yuanes) a países de América Latina, con el objetivo de apoyar su desarrollo.
«China está realizando muchos más acuerdos en yuanes como este, en particular acuerdos de intercambio de créditos que facilitan que el país prestatario realice transacciones en RMB en lugar de dólares estadounidenses», declaró Eric Orlander, cofundador del Proyecto China-Sur Global.
Esta nueva oferta es menor que la realizada en 2015, cuando China ofreció 20.000 millones de dólares en créditos, principalmente para facilitar la inversión de empresas chinas en proyectos de infraestructura en toda la región.
Xi también afirmó que China implementará una política de exención de visado para cinco países de América Latina y el Caribe, pero no precisó los nombres de las naciones.
En la reunión de la CELAC, múltiples jefes de Estado dialogan sobre el futuro de las relaciones entre el bloque latinoamericano y el gigante asiático, que se centran en la cooperación en comercio, inversión e infraestructura, aunque EE. UU. sigue siendo un socio comercial destacado en América Latina.
Esta vez, entre los temas principales están interconexión eléctrica y energías renovables e integración comercial, que se alinean con objetivos claves de China en América Latina: promover su iniciativa de las Nuevas Rutas de la Seda (BRI, por sus siglas en inglés) y asegurarse el acceso a valiosos recursos naturales de la región como el litio, las tierras raras, el petróleo o el cobre.
Brasil se ha alineado más estrechamente con China, anunciando más de 4.500 millones de dólares en futuras inversiones chinas en sectores brasileños que abarcan desde la fabricación de automóviles y las energías renovables hasta la industria farmacéutica y los semiconductores.
De los 240.000 millones de dólares en bienes que China compró a América Latina el año pasado, poco menos de la mitad provino de Brasil, la mayor economía de la región.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, resaltó que «es imprescindible que la colaboración entre CELAC y China contribuya a fortalecer la industria y la innovación en la región». Sin embargo, afirmó que América Latina debe mantenerse independiente de las potencias económicas mundiales en medio de la crisis económica mundial provocada por las guerras arancelarias de Washington.
Su mensaje en la inauguración de la cumbre fue contundente: América Latina y el Caribe no debe convertirse en un «escenario de disputas hegemónicas».
«Es importante entender que (el destino de América Latina) no depende de nadie más, no depende del presidente Xi Jinping, no depende de Estados Unidos, no depende de la Unión Europea; depende única y simplemente de si queremos ser grandes o seguir siendo pequeños», afirmó Lula.
Esta cumbre se celebra tras un fin de semana de importantes negociaciones comerciales entre Estados Unidos y China, que culminaron en un acuerdo entre ambas partes para una pausa de 90 días y la reducción de los aranceles a una tasa base del 10 %.
China también acordó desmantelar otras medidas no arancelarias. Xi reiteró la postura de China de que las guerras comerciales y arancelarias no producen ganadores, afirmando que «la intimidación y la tiranía solo nos aíslan», sin referirse a EE. UU.
En 2024, el comercio entre China y América Latina superó los 500.000 millones de dólares, afirmó Xi, alcanzando así una meta que se planteó en 2015 en el comercio bilateral anual, así como una inversión acumulada de 250.000 millones en la región.
Según datos de las aduanas chinas, el comercio bilateral entre China y los miembros de la CELAC alcanzó los 515.000 millones de dólares en 2024, impulsado por el aumento de las compras de alimentos, madera, energía y otros productos básicos por parte de la segunda economía más grande del mundo.
Esta cifra representa un aumento con respecto a los 450.000 millones de dólares de 2023 y los tan solo 12.000 millones de dólares de 2000.
¿Qué tan beneficioso puede ser para la CELAC el acercamiento con China?
Según datos oficiales, presentados por EFE, entre enero y septiembre de 2024, el comercio bilateral alcanzó 427.400 millones de dólares, con un aumento interanual del 7,7 %.