La justicia uruguaya reabrió el caso de una joven que denunció violación grupal y murió esperando atención médica

Milagros Chamorro pidió ser atendida por un psiquiatra, pero cuando el profesional llegó a su box, se había quitado la vida.

La muerte de Milagros Chamorro en Uruguay generó una fuerte conmoción. La joven llegó una mañana al sanatorio Casmu de Montevideo y contó que había pensado en terminar con su vida. La psiquiatra que estaba de guardia atendió primero a un joven esquizofrénico, que tenía la prioridad ese día. Cuando llegó al box de Milagros,la joven se había quitado la vida.

El caso generó una investigación en el Ministerio de Salud Pública (MSP), que concluyó que hubo fallas en la asistencia que “podrían derivar en delitos”. Y ahora el caso se reabrió en la Justicia, que volverá a analizar la causa penal contra la mutualista Casmu, una médica y algunos funcionarios del centro de salud.

Pero para entender la historia de Milagros, que murió cuando tenía 30 años, es necesario saber lo que vivió en la adolescencia. Hace dos años, la joven se había animado a contar el que quizás fue el momento más traumático de su vida. En 2010, la por entonces adolescentes de 15 años fue invitada por un amigo a una casa en Punta del Este. Había cinco hombres, de entre 17 y 18 años, que le dieron alcohol a la invitada. Ella empezó a sentirse mareada, con poco control de su cuerpo. En un momento ingresó al baño y se desvaneció. Y allí apareció tirada en el suelo, desnuda.

Los jóvenes la habían violado y filmado sin su consentimiento y luego divulgaron ese contenido. Con el paso del tiempo, las referencias a ese episodio en Maldonado continuaron. “Cogida entre cinco”, le decían las “malas lenguas” de la ciudad, según ella misma contó cuando se animó a hablar del asunto 12 años después.

Su relato señalaba que había sido víctima de una violación grupal por parte de cinco personas, de los cuales uno era mayor de edad en el momento que cometieron el delito. La joven no pudo precisar cuál fue el rol que ocupó cada uno. La Fiscalía analizó el caso, pero lo archivó.

Chamorro no aguantaba más, según lo han comentado sus familiares, amigos y las organizaciones sociales que expresaron su indignación por la muerte de la joven víctima de la violación grupal.

El informe del MSP –que aseguraba que hubo fallas en el proceso– ya fue entregado a la Fiscalía. A esto se le suma otros elementos que presentó el abogado de la familia Santiago Mirande. El defensor contó al diario uruguayo que Casmu, como empresa, y algunos funcionarios “actuaron con omisión de asistencia” u otros delitos que luego la Fiscalía definirá. En la misma situación están los funcionarios que debieron participar y no lo hicieron.

“Actuaron de tal manera que contribuyeron al resultado de la muerte de Milagros”, señaló Mirande. El defensor agregó que se incumplió el protocolo de salud mental porque la joven decidió terminar con su vida en el box de la emergencia, “sin atención psiquiátrica, sin medidas de contención, sin habérsele quitado elementos con los cuales pudiera eventualmente autoeliminarse”, expresó.

La abogada Dahianna Romero, en tanto, sostuvo que la reapertura de la causa “fue un gran paso” y destacó la “fortaleza” del padre de Milagros. “En la audiencia él dejó claro que a su hija nadie se la va a devolver, pero sí (se puede evitar) que no vuelva a pasar con otras víctimas y otras personas que estén pasando por estas situaciones en salud mental”, sostuvo la abogada.

“Nos preguntamos qué hubiera pasado si alguno de los funcionarios, médicos o no médicos, hubieran reaccionado y llamado a la familia”, agregó Romero.

Según la investigación del MSP, Chamorro había intentado quitarse la vida en varias ocasiones en un muy corto plazo, incluyendo dos situaciones que se dieron en la misma institución médica “con objeto punzocortante y psicofármacos”. En su historia clínica aparecen, además, antecedentes de autolesiones y se menciona la denuncia de violación contra los cinco jóvenes cuando ella tenía 15 años y todavía vivía en Maldonado (luego se mudó a Montevideo y se recibió de trabajadora social). El informe del MSP también hace referencia al “proceso frustrado de judicialización” que padeció Milagros. Además, agrega diagnósticos psiquiátricos múltiples y antecedentes familiares de suicidio.