Antes de conseguir el primer aplauso espontáneo del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2025 con su afirmación “el Canal de Panamá es y seguirá siendo de Panamá“, el presidente José Raúl Mulino actuó como un anfitrión suave que habló del encuentro que el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) organizó por primera vez en el enorme Centro de Convenciones de Panamá. “Estoy convencido de que este foro regional es el escenario propicio para cultivar mayores lazos de amistad, pero más allá, encontrar y ampliar los mecanismos que tenemos para impulsar la economía y la prosperidad de América Latina“, dijo.
Criticó los modelos que fomentaron un papel protagónico del estado (“No se puede maquillar ineficiencia con gasto público excesivo”) y resaltó en cambio la posibilidad de “promocionar el desarrollo de infraestructura productiva, fomentar el comercio e inversiones y apoyar al sector empresarial“ y de ”invertir en mejorar, en lograr que menos burocracia signifique mayor beneficio para las personas y las empresas que cargan con el inmenso coste de la ineficacia gubernamental“.
La idea de que su país sea la sede de “el Davos de América Latina”, como apodó al Foro Económico CAF 2025, le resultó significativa en un momento de grandes cambios como el presente, y la agradeció a Sergio Díaz-Granados, y entonces, sí, antes de cederle la palabra, recordó la soberanía de Panamá sobre el paso transoceánico.
El presidente ejecutivo de CAF dio muchas cifras sobre lo que llamó “la principal alcancía que tiene América Latina y el Caribe”, con un capital de USD 58.000 millones y presencia en 23 países desde el 29 de enero: allí mismo, Gaston Browne, primer ministro de Antigua y Barbuda, firmó la adhesión. Había comenzado con USD 100 y seis miembros en 1968.
Además de números, Díaz-Granados identificó cinco desafíos clave que afectan el desarrollo de América Latina y el Caribe hoy: el estancamiento de la clase media por el bajo crecimiento económico; el cambio climático con la consecuente vulnerabilidad ante los desastres naturales; la transición energética; la expansión del crimen organizado y la crisis de confianza en la democracia y el sistema político.
El tema del bajo crecimiento económico rondó varias ponencias durante la primera jornada del foro. Díaz-Granados recordó que el PIB pasó de crecer a un ritmo promedio en la región de 5,5% a 2,7% entre 1982 y 2009, y en los últimos 15 años a 1,6%. La región, atrapada en la “trampa de los ingresos medios”, tiene altas tasas de informalidad laboral y una baja integración en la economía global.
“No hay un solo punto de la región que no esté sufriendo los impactos del cambio climático”, dijo el ex ministro colombiano sobre el segundo tema, que afecta directamente la estabilidad económica, la seguridad alimentaria y la calidad de vida de millones de personas.
También se explayó sobre la violencia: “La región se ha convertido en un lugar donde millones de personas salen a trabajar sin saber si llegarán seguras a casa”. En lo macro, la inseguridad afecta el desarrollo económico: ahuyenta las inversiones y frena la creación de empleo. Desde el narcotráfico hasta redes de trata de personas y tráfico de armas, advirtió, en América Latina existen “11 mercados criminales de todo tipo”.
Se detuvo en un dato penoso: “Más de 30 millones de jóvenes en la región ni estudian ni trabajan, lo que los convierte en un blanco fácil para el reclutamiento por parte de grupos criminales”.
Díaz-Granados anunció que el Foro Económico CAF se propone crear, cada enero, “un punto de encuentro para los líderes políticos, el sector privado y los organismos internacionales, donde se definan estrategias concretas para el desarrollo de América Latina y el Caribe”.
Destacó que es “la región más emprendedora del mundo”, con un 33% de mujeres con intención de emprender y un 40% de nuevos negocios con alto potencial de innovación. “Una región de emprendedores, de gente buena. Si trabajamos juntos, podemos recuperar la senda del crecimiento y construir un futuro de prosperidad y bienestar”, concluyó.
Georgieva, Oughourlian y Renzi: voces de Europa
“En lugar de simplemente darle más gasolina a la economía, los responsables de políticas deben mejorar su motor”: con esa imagen, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, resumió su mensaje al Foro Económico CAF 2025 en un video que envió para la apertura.
“Sin ninguna duda, el sector privado tendrá un papel clave en el desarrollo económico”, vaticinó. “Los emprendedores, como muchos de los que asisten hoy aquí, son la fuerza impulsora detrás de la creatividad y la innovación”. Para ellos recomendó “reducir la burocracia y aumentar la competencia”, además de “fortalecer las instituciones y el Estado de derecho”, “integrar mejor el comercio regional”, “cerrar las brechas de infraestructura” y “hacer que el mercado laboral sea más dinámico y flexible”. También Georgieva advirtió que “combatir el crimen y mejorar la seguridad son esenciales”.