La Quiaca avanza en la postulación de la Manka Fiesta ante la UNESCO para su declaración como Patrimonio de la Humanidad. Autoridades locales, expertos en cultura y turismo, y representantes de la comunidad delinearon los próximos pasos de este ambicioso proyecto.
La iniciativa está encabezada por Dante Dodi, director de Cultura y Turismo de La Quiaca, quien lidera la elaboración del dossier técnico que será presentado en marzo de 2025. Este documento incluye aportes de académicos, artistas y familias locales con el objetivo de demostrar la riqueza cultural e histórica de la Fiesta Manka.
Entre los embajadores culturales que respaldan la propuesta se destacan Quique Teruel y Pata Iraola, quienes brindaron visibilidad nacional e internacional al proyecto. Además, Fidel Tolaba trabaja en la documentación narrativa con la creación de un libro sobre la historia y el significado de la Manka Fiesta, enriquecido con testimonios y registros fotográficos aportados por familias quiaqueñas.
La Manka Fiesta: un legado cultural con proyección internacional
La Manka Fiesta es una celebración ancestral que perdura a lo largo del tiempo como un símbolo de integración regional. Originada en el mercado precolonial del altiplano, este encuentro permitió a las comunidades intercambiar alimentos, enseres, piedras preciosas y sal, consolidando un sistema de trueque que fortalecía lazos económicos y culturales.
El reconocimiento por parte de la UNESCO no solo pondría en valor esta tradición, sino que también potenciaría el turismo y la economía local, permitiendo que La Quiaca se conecte con el contexto global actual.
Cinco razones para apoyar la postulación de la Manka Fiesta
Patrimonio histórico único: Es uno de los sistemas de trueque más antiguos del altiplano, con raíces que trascienden las épocas precolonial, colonial y republicana.
Proyección internacional: Su reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad posicionaría a La Quiaca como un destino cultural de renombre.
Participación comunitaria: La iniciativa demuestra cómo la colaboración entre vecinos, académicos y autoridades puede preservar las tradiciones y construir el futuro.
Impulso al turismo: La declaración atraería visitantes de todo el mundo, generando un impacto positivo en la economía local.
Rescate de la identidad: Garantiza que las futuras generaciones mantengan viva una tradición esencial para la cultura jujeña.