El presidente de Paraguay, Santiago Peña, promulgó este jueves una ley que eleva las penas por abuso sexual infantil hasta 30 años de prisión en los casos que involucren a niños menores de 10 años. Según informó la Presidencia, esta medida convierte al país en uno de los más estrictos de la región en la lucha contra este delito.
La sanción se llevó a cabo en un acto oficial en el Palacio de López, sede del Ejecutivo en Asunción. La nueva normativa modifica los artículos 128 y 135 del Código Penal paraguayo, previamente alterados por las leyes N° 3440/2008 y 6002/2017. Esta propuesta había sido remitida al Ejecutivo por el Senado el pasado 20 de noviembre.
De acuerdo con el texto de la ley, cualquier acto sexual cometido contra niños menores de diez años o que implique situaciones donde el “autor haya realizado el coito con la víctima” tendrá una pena mínima de 20 años de prisión, con la posibilidad de extenderse hasta 30 años en casos agravados.
En su discurso, Peña señaló que las leyes anteriores contemplaban “penas muy blandas” en comparación con delitos como el abigeato, lo que consideró “intolerable y vergonzoso”. Según el mandatario, esta reforma “revierte esa situación” y posiciona a Paraguay como el país con “mayores penas para abusadores” en América Latina.
Además, reconoció que, aunque esta medida “no es la única solución al problema del del abuso infantil”, expresó que representa “un paso decisivo” para apartar a los abusadores de sus víctimas.