Las nuevas pruebas que complican al ex futbolista chileno Jorge “Mago” Valdivia, imputado por dos delitos de violación

El ex jugador de la selección de su país volvió el jueves pasado a la Cárcel de Rancagua y una de sus denunciantes dio positivo por benzodiazepina en un examen toxicológico

Negro se ve el panorama para Jorge Valdivia tras la decisión del jueves pasado de la Corte de Apelaciones de Santiago de revocar su arresto domiciliario nocturno y enviarlo de vuelta a cumplir prisión preventiva en la Cárcel de Rancagua -donde ya estuvo por 13 días- imputado por dos delitos de violación.

Ello, porque este viernes la Fiscalía reveló que la primera denunciante dio positivo en un examen toxicológico por benzodiazepina, un poderoso ansiolítico y sedante que la mujer asegura no haber tomado, y planteó un verdadero “modus operandi” por parte del ex futbolista en ambos hechos ocurridos con solo dos días de diferencia.

Así lo confirmó la jefa de asesoría jurídica de la Fiscalía Oriente, Pamela Valdés, en conversación con ADN Radio: “Ya llegó un examen toxicológico que resultó positivo respecto de una sustancia, benzodiazepina”.

“Estamos ampliando los informes periciales para determinar los efectos de esta sustancia en combinación con el alcohol, considerando que las víctimas eran de contextura menuda”, agregó.

Cabe señalar que la mezcla de este medicamento con alcohol provoca una disminución de la actividad cerebral y una reducción de la función cognitiva y motora grave, disminuyendo la coordinación, el juicio y el tiempo de reacción, y dejando a la persona expuesta a accidentes de tráfico, caídas o sufrir violencia de terceras personas.

“Ambas víctimas señalan haber perdido totalmente la capacidad de resistir o responder. Es evidente que esto excede los efectos comunes del alcohol”, expuso la asesora legal, quien sostuvo también que existe un verdadero “modus operandi” por parte de Valdivia en dichos casos.

“Él contacta a las víctimas a través de una red social, Instagram, a las dos. No existe una relación previa. No tienen amigos en comunes. Las víctimas no se conocen. En ambas víctimas existe ingesta de alcohol, y ambas dan cuenta de la posibilidad de haber sido drogadas”, argumentó.

Por ahora, solo “falta una ampliación del informe que nosotros vamos a solicitar. Que nos explique el perito cuáles son estas sustancias. Qué efectos producen en el cuerpo, y lo más importante, qué pasa con esta combinación”, cerró Valdés.

En paralelo, BBCL Investiga tuvo acceso a los mensajes que Valdivia envió a la segunda denunciante al día siguiente de su encuentro, los que darían por tierra con su versión de que la relación fue consentida.

“¿Todo bien entonces por lo de ayer? ¿Nada forzado? ¿O sientes que te obligué?”, reza el mensaje enviado el 18 de octubre.

 

Primera denuncia

La primera víctima -quien se desempeña como tatuadora- declaró que los hechos ocurrieron la noche del 21 de octubre en la picantería peruana “Chicha en Ají”, donde ambos quedaron para conversar sobre un tatuaje que el ex mediocampista de creación, hoy de 41 años, quería hacerse. Comieron y bebieron dos piscos sour cada uno, confirmó el dueño del local.

Según las declaraciones de dos de los garzones, la joven llegó sola y pidió pisco sour. Valdivia arribó al rato, bebieron y comieron juntos, y en un momento ella perdió su iPad.

“Eran más de las 11 de la noche (…) y veo que este hombre me dice que si encuentro un iPad lo guarde y me señala a ella, la niña que estaba con él. En ese momento me acerco a la garzona que trabaja conmigo y le digo qué pasó y me dice que se le perdió el celular a la señorita y no lo encuentra”, reza el testimonio, consignado por el matinal ‘Contigo en la Mañana’ de Chilevisión.

Finalmente, la garzona encontró el mentado dispositivo en el baño y “se lo pasa a la niña, (quien) le dijo a mi colega, ‘gracias me salvaste la vida, me siento muy mareada’ y se retiró del restaurante”.

Sin embargo, en su testimonio la presunta víctima señaló que tras eso no recuerda absolutamente nada y que despertó en su propia cama, con signos de una resaca descomunal y dolor en el bajo vientre. Cuando llamó a Valdivia para preguntarle si habían tenido sexo, él se lo confirmó.