Los terroristas de Hezbollah lanzaron este domingo por la noche un ataque con drones contra un campamento de entrenamiento militar israelí en la zona de Binyamina, en el sur de Haifa. El servicio de emergencias israelí Magen David Amon (MDA) reportó, hasta el momento, al menos 67 heridos. Un par de horas después del bombardeo, el ejército de Israel confirmó que cuatro de sus soldados murieron y otros siete resultaron gravemente heridos.
“Ayer domingo, un vehículo aéreo no tripulado lanzado por la organización terrorista Hezbollah alcanzó una base del ejército adyacente a Binyamina. Todos los heridos han sido evacuados a hospitales y se ha informado a sus familias. Cuatro soldados de las IDF murieron en el incidente y otros siete resultaron gravemente heridos”, expresaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en un comunicado, en el que además agregaron que más tarde darán a conocer las identidades de las víctimas.
“El incidente está siendo examinado. Las FDI comparten el dolor de las afligidas familias y seguirán acompañándolas. Pedimos que se abstengan de difundir rumores y los nombres de los heridos, y que respeten a las familias”, concluye el texto.
Varios drones fueron lanzados hacia Israel, pero solo uno logró penetrar profundamente en el territorio, estallando en Binyamina. El incidente ocurrió sin que se activaran las alarmas de alerta.
Tres de los heridos más graves fueron trasladados por helicóptero al Centro Médico Sheba en Tel HaShomer, mientras que dos más fueron ingresados en el Centro Médico Rambam. Otros 28 heridos fueron evacuados en ambulancias a varios hospitales de la región.
Además, la Fuerza Aérea israelí informó que interceptó otro dron disparado desde el Líbano.
Más tarde, los terroristas de Hezbollah se adjudicaron el ataque que fue lanzado desde Líbano bajo la cobertura de un bombardeo con cohetes, lo que complicó la detección y la defensa preventiva.
El grupo respaldado por el régimen de Irán indicó que lanzó “un escuadrón de drones de ataque contra un campo de entrenamiento en Binyamina, al sur de Haifa”, en medio de la creciente tensión y los enfrentamientos cruzados con el Ejército israelí.
Militares israelíes trasladan a heridos tras el ataque de Hezbollah
La prensa israelí informa que el Ejército está investigando por qué las alarmas antiaéreas no sonaron así cómo el fallo del sistema antiaéreo israelí a la hora de interceptar el segundo dron.
Las primeras informaciones apuntan a que Hezbollah habría lanzado tres drones y que uno de ellos impactó y causó las víctimas. Dos de los drones fueron lanzados simultáneamente.
Uno fue derribado cerca de Haifa y el otro impactó en un lugar donde había una concentración de personas cerca de Binyamina, según el Canal 12 de la televisión israelí. En tanto, un tercer dron fue derribado sobre el mar, cerca de Haifa, según fuentes militares israelíes.
Horas antes, el grupo terrorista había difundido una grabación de audio de su fallecido jefe Hassan Nasrallah, abatido hace más de dos semanas en un bombardeo israelí al sur de Beirut. “Contamos con ustedes (…) para defender a su pueblo, sus familias, su nación, sus valores y su dignidad, y para defender esta santa y bendita tierra y a este honorable pueblo”, señala el jefe terrorista en el audio que, según dijo, se dirigía a los combatientes del grupo proiraní durante una maniobra militar.
En medio de las crecientes tensiones, el ministro de Asuntos Exteriores del régimen de Irán, Abbas Araghchi, declaró el domingo que su país no tiene “líneas rojas” en la defensa de sus intereses y su pueblo, al tiempo que aseguró que Teherán está “totalmente preparado para una situación de guerra”.
Estas declaraciones se producen en un momento de alta tensión regional, tras el ataque con misiles iraní del 1 de octubre contra Israel, que Teherán justifica como una represalia por el asesinato de líderes militantes y de un general de la Guardia Revolucionaria. Israel, por su parte, ha prometido una respuesta contundente a dicho ataque.
Por su parte, horas después del ataque con drones, Hezbollah anunció que lanzó misiles contra una base militar israelí cerca de Haifa, en el norte de Israel. El grupo terrorista indicó en un comunicado que sus combatientes lanzaron “una andanada de misiles contra la base de mantenimiento y rehabilitación al sur de Haifa”, la mayor ciudad del norte de Israel.