La sequía goleadora de los delanteros de Gimnasia y Esgrima de Jujuy se ha convertido en un serio problema para el equipo dirigido por Matías Modolo. Los atacantes no logran romper el arco rival desde hace 15 partidos, siendo el último gol de un delantero el que marcó Mauro Albertengo en la victoria frente a San Martín de Tucumán, por la fecha 20 de la Primera Nacional.
Desde entonces, los goles han llegado de jugadores de otras posiciones, lo que refleja una preocupante falta de contundencia en la ofensiva. En este lapso, quienes han tomado la responsabilidad de anotar han sido: Francisco Molina (volante), Hugo Soria (volante), Agustín Palavecino (volante en ese partido), Axel Abet (volante), Bruno Palazzo (defensor), Emiliano Endrizzi (defensor/volante) y Francisco Maidana. La racha negativa ha afectado a todos los delanteros del plantel. Jugadores como Mauro Albertengo, Agustín Palavecino (quien ha alternado posiciones entre volante y delantero), Cristian Menéndez, Elías Ayala y Gonzalo Puntano han tenido minutos en el ataque, pero sin lograr convertir.
Este déficit en la delantera es una de las razones por las cuales Gimnasia ha tenido dificultades para sostener resultados y escalar en la tabla. A pesar de contar con oportunidades, la falta de definición le ha costado al equipo puntos clave en su lucha por meterse en puestos de reducido.
La necesidad de reencontrarse con el gol desde la delantera es una de las asignaturas pendientes para Gimnasia en esta recta final del campeonato, donde cada punto puede marcar la diferencia en la pelea por clasificar a la siguiente fase.