El equipo jujeño dominó, pero no fue efectivo, mientras que Quilmes aprovechó sus pocas chances para llevarse una victoria por 2-0 en el «23 de Agosto».
Gimnasia de Jujuy sufrió una dura derrota ante Quilmes por 2-0 en un partido que dejó un sabor amargo. A pesar de haber buscado el triunfo durante los 90 minutos, la falta de efectividad y un planteo defensivo impenetrable por parte del visitante condenaron al «Lobo». Quilmes, con apenas dos llegadas, fue certero y se llevó tres puntos de oro que lo colocan en el tercer puesto de la Zona A de la Primera Nacional.
El equipo local intentó dominar el encuentro desde el inicio, pero nuevamente mostró problemas a la hora de convertir sus oportunidades. «Nos vamos con bronca porque hicimos mucho para ganarlo y nos quedamos sin nada», expresó con frustración Joaquín Bigo, arquero de Gimnasia, luego del partido.
La solidez defensiva de Quilmes fue clave en el desarrollo del juego. «Quilmes se plantó atrás y cuando nos llegó, nos lastimó», comentó Bigo, haciendo referencia a la precisión del conjunto bonaerense, que golpeó en los momentos justos. El arquero también reconoció que, aunque tuvieron varias ocasiones, el equipo sigue arrastrando problemas de efectividad: «Nos costó poder convertir».
A pesar de la superioridad en la tenencia del balón, el gol en contra al inicio del segundo tiempo complicó el partido para Gimnasia. «Son partidos que se dan así, se nos hizo cuesta arriba después y recibimos el segundo gol que tampoco lo merecíamos», añadió Bigo, consciente de que el marcador no reflejó el esfuerzo de su equipo.
Aunque la derrota deja un mal sabor, Gimnasia aún se mantiene en zona de reducido y con chances de seguir peleando por un lugar en la siguiente fase. «Hay que tener la cabeza en el próximo rival y estar tranquilos. Aprendes de los errores, pero sabiendo que dependemos de nosotros», concluyó el arquero, destacando la necesidad de mantener la calma y enfocarse en lo que viene.
Gimnasia deberá dar vuelta la página rápidamente y concentrarse en su próximo compromiso, sabiendo que aún queda mucho en juego en la recta final del torneo.