Así se vivió la eucaristía de víspera de la fiesta de la Virgen del Carmen en la explanada del pueblo

Aproximadamente participaron en este tradicional encuentro religioso 200 mil fieles y devotos.

Con una explanada y calles laterales absolutamente repletas, ayer lunes en la noche se realizó la tradicional eucaristía de víspera de la fiesta de la Virgen del Carmen de La Tirana, la fiesta religiosa más importante del Norte Grande de Chile. Aproximadamente participaron en este encuentro 200 mil fieles y peregrinos.

Los devotos visitaron el pueblo de La Tirana para rendir homenaje a la Virgen del Carmen, en la explanada, bailarines, danzantes y músicos se congregaron para participar en la solemne eucaristía de víspera de la fiesta en honor a La Chinita.

La misa de víspera fue oficiada por el Obispo de Iquique,monseñor Isauro Covili, acompañado del obispo castrense,monseñor Pedro Ossandón y concelebrada junto a otros sacerdotes de diferentes diócesis del norte.

El inicio de la esperada fiesta comenzó con la salida de la imagen de “La Chinita” desde el interior del templo, siendo ubicada a un costado del altar. Donde el pastor Covili, en su particular estilo de cercanía y pertenencia al señor, introdujo a la asamblea en un momento de mirada interior, de sincera súplica del perdón de nuestro Padre Dios.

Tras escuchar la palabra, monseñor Isauro apuntó a identidad que ha desarrollado el peregrino durante esta la festividad en honor a nuestra Madre, señalando que “es un momento propicio para hacernos la pregunta sobre nuestra identidad regional, apareciendo inmediatamente elementos de la cultura y religión, de las ciencias sociales, de hechos históricos y geográficos, de costumbres y ritos, de conflictos y crisis, de la economía y trabajo”, comenzó diciendo ante una explanada totalmente repleta.

“Me parece que esta fiesta es un acontecimiento fundante que reúne todos estos elementos y se transforma en una extraordinaria expresión de la identidad nortina, donde cada uno de los pueblos y ciudades de la región de Tarapacá, y de regiones vecinas, se unen a esta gran celebración religiosa de Nuestra Señora del Carmen de La Tirana”, continuó.

“Nosotros somos llamados a ser hombres y mujeres orantes y dispuestos a servir, al estilo de María, atentos a la necesidad de quienes hoy claman a Dios, especialmente de los más abandonados de nuestra sociedad. Cada uno de nosotros, cristianos, somos profetas en virtud de nuestro «Bautismo»; se vive y se pone en práctica ayudando a los demás, leyendo el presente bajo la acción del Espíritu Santo, comprendiendo y asumiendo los proyectos de Dios, que son los de Jesucristo, y a corresponderlos con un corazón generoso. En otras palabras, es aquel que muestra a los demás a Jesús, que da testimonio de él, que nos ayuda a vivir el hoy y a construir el mañana según los planes del señor”, señaló.