Sadir: «El objetivo único es que el país y las provincias salgan adelante»

El gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, junto a otros 17 mandatarios provinciales, firmó el Pacto de Mayo con el presidente Javier Milei, a fin de que “el país y las provincias salgan adelante”.

El acto tuvo lugar en la Casa Histórica de Tucumán, en el marco de la conmemoración del 208° aniversario de la Declaración de la Independencia.

El documento versa sobre inviolabilidad de la propiedad privada, el equilibrio fiscal, la reducción del gasto público, educación con alfabetización plena y sin abandono escolar, reforma tributaria, discusión de la coparticipación federal, explotación de los recursos naturales del país, reforma laboral y previsional y apertura al comercio internacional.

Al respecto, Sadir destacó que “firmamos el Pacto de Mayo convencidos de que la unión y el diálogo le harán bien al país”.

Asimismo, exteriorizó su vocación de “trabajar juntos para construir una Argentina mejor”.

Por otra parte, el gobernador reafirmó su compromiso ante el desafío de “hacer una República grande, acompañando las diez ideas que plantea el Pacto de Mayo”.

El Pacto de Mayo fue firmado por los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Leandro Zdero (Chaco), Ignacio Torres (Chubut), Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Valdés (Corrientes), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y el santiagueño Zamora (Santiago del Estero) y el jefe de Gobierno Jorge Macri (Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

El presidente estuvo acompañado durante la ceremonia por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei -la única dirigente no electa que estuvo en el escenario- el Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y los presidentes provisional del Senado, Bartolomé Abdala, y de la Cámara de Diputados, Martín Menem. También estuvieron presentes los ministros: Luis Caputo (Economía), Mariano Cúneo Libarona (Justicia), Sandra Pettovello (Capital Humano), Mario Russo (Salud), Luis Petri (Defensa), Patricia Bullrich (Seguridad) y Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado).

Entre los ausentes no sólo se destacan los ex presidentes Cristina Kirchner y Alberto Fernández -Eduardo Duhalde tampoco estuvo pero por cuestiones de agenda e Isabel Perón no respondió a la convocatoria-, sino que tampoco hubo representación institucional de los dos partidos históricos: ni el Partido Justicialista ni la Unión Cívica Radical participaron de manera propia, más allá de que hubo dirigentes y legisladores de peronistas y de la UCR que dieron el presente.

Estuvieron representantes de los empresarios que integran el Grupo de los Seis, Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), la Sociedad Rural Argentina (SRA) y la Unión Industrial Argentina (UIA). Pero no hubo ninguna presencia del mundo sindical: ni de la CGT oficial ni de la paralela, ni de las dos CTA. Tampoco de movimientos sociales, ni de entidades académicas, como universidades ni organizaciones profesionales o estudiantiles.

Más allá de las presencias y ausencias, el encuentro fue convocado como una instancia histórica. Una bisagra, un mojón desde el que empezar a contar el inicio de una etapa nueva para la Argentina. Javier Milei reiteró así su vocación por darle una épica refundacional a su gobierno.