Un hombre baña a su hijo en la playa de Leblon, en Rio de Janeiro (Brasil), durante una ola de calor a finales de 2023.
América Latina y el Caribe es una región que vive un mosaico de crisis. Inestabilidad política, pobreza y un aumento de la inseguridad. A esto se suma el impacto del cambio climático, que también tiene efectos en la salud de la población, cuyos riesgos, según los primeros estudios hechos al respecto, van en aumento. “¿Cómo abordar las vulnerabilidades al cambio climático en una región con significativas desigualdades sociales?”, es una de las preguntas que se hace el reciente informe de The Lancet Countdown Latinoamérica, en el que también se analizan 34 indicadores que dan un panorama de cuál es la relación entre salud y cambio climático en la región.
Las cifras son inquietantes. En 2022, dice el informe, la población estuvo expuesta a temperaturas ambientales, en promedio, 0,38°C más altas que en el periodo de 1986-2005, a pesar de que se estaba viviendo el Fenómeno de la Niña. Con un aumento de 1,9°C, Paraguay fue el país con el registro más extremo, seguido de Argentina (1,2°C) y Uruguay (0,9°C). Entre 2013 y 2022, además, los niños y las personas mayores de 65 años – dos de las poblaciones más vulnerables ante el calor – estuvieron expuestos a un 248% y 271% más de días de olas de color, respectivamente, si se compara con el periodo entre 1986-2005. Otra forma más radical de verlo es que en la región la mortalidad relacionada con el calor ha aumentado 140% si se comparan los periodos entre 2000-2009 y 2013-2022. Los países con mayor aumento son Ecuador (339%), El Salvador (230%), Honduras (204%) y Guatemala (202%). Mientras, los países con el menor aumento son México (67%), Argentina (59%) y Uruguay (27%).
Justo unos días antes, el Servicio de Cambio Climático de Copernicus de la Comisión Europea, y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), también habían advertido que la mortalidad relacionada con el calor ha aumentado alrededor de un 30% en los últimos 20 años en Europa.
“No todos vamos a enfrentar el cambio climático igual”, asegura sobre estos datos la doctora peruana Stella Hartinger, directora de The Lancet Countdown Latinoamerica, quien también explica que, aunque el informe a nivel mundial tiene una larga trayectoria, es apenas la segunda vez que se hace uno para la región. De hecho, el año pasado, el informe solo se había concentrado en países de Sudamérica y, en esta, su segunda versión, se sumó a México y a cinco países de Centroamérica: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá. En total analizaron 17 países.
Los indicadores – agrega- fueron construidos por 23 instituciones regionales y agencias de Naciones Unidas, y trabajados por 34 investigadores, quienes, además, crearon dos propios para la región. “Desafortunadamente en este reporte continuamos viendo que los impactos del cambio climático en la salud continúan. Los temas de calor, eventos extremos, seguridad alimentaria y vulnerabilidad climática siguen en aumento”, asegura.