Será tres veces mayor que el actual aeropuerto más importante del país, será la primera terminal de Sudamérica con un sistema de aislamiento sísmico -bastante útil si se es parte del Cinturón de Fuego del Pacífico como lo es Perú-, usará tecnología de vanguardia en la gestión de tráfico de aeronaves y revisión automatizada de equipajes y escáneres corporales.
Esas son algunas de las características que tendrá el nuevo aeropuerto que a partir de fin de año empezará a operar en Perú en reemplazo de su antigua terminal, contigua a las nuevas instalaciones, que tras su cierre después de más de 60 años de funcionamiento será usada como oficinas y retail.
Ciudad Aeropuerto Jorge Chávez, como ha sido bautizada esta obra, es considerada uno de los proyectos de infraestructura más importantes de Sudamérica, con una inversión de más de 2.000 millones de dólares por parte del consorcio privado Lima Airpor Partner (LAP), integrado por Fraport AG, la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial.
“Como concepto de ciudad aeropuerto es único en la región. Es el único y primer aeropuerto que se ha conceptualizado como una ciudad aeropuerto y se construye todo en simultáneo como estamos viendo en este momento”, dijo a la Voz de América Juan José Salmón CEO de LAP, durante una visita de prensa extranjera a los trabajos, que ya tienen un 80 % de avances.
El directivo explicó que, bajo ese concepto, donde todo puede estar a la mano, se busca “posicionar al Perú y al Callao como un hub (centro) de servicios en la región y no solo aeroportuario. Queremos atraer empresas que puedan construir sus sedes acá en la Ciudad Aeropuerto y conectarse con los clientes que puedan tener en la región”.
La nueva terminal, que tendrá una oferta comercial variada, hoteles y planta de combustibles, está a sólo 3 kilómetros del puerto del Callao y a 70 kilómetros del puerto de Chancay, también en construcción y en el que participan capitales chinos.
Forma de “colibrí”
Su diseño está inspirado en uno de los geoglifos de la cultura preinca Nazca, el colibrí, y habrá por doquier muestras de “peruanidad” para los visitantes, que incluirá la rica y variada gastronomía del país a cargo de los mejores chefs peruanos.
Para poder construir el nuevo aeropuerto se tuvo que expropiar terrenos agrícolas e industriales colindantes a la actual terminal Jorge Chávez, con lo que sumó poco más de 900 hectáreas en total, equivalente al tamaño del distrito de Miraflores, uno de los más emblemáticos de Lima.
“El diseño del edificio permite la expansión modular, ¿esto qué quiere decir? Que podemos expandir sin afectar las operaciones, pero todo va a depender del desarrollo de la demanda a futuro”, dijo a la VOA William Fullerton, director del proyecto de ampliación de Ciudad Aeropuerto Jorge Chávez.
Una nueva torre de control y una segunda pista de aterrizaje ya fueron entregadas y se encuentran funcionando.