La flota china en aguas sudamericanas está arrasando los bancos de peces e impacta en la economía regional

Las embarcaciones del gigante asiático se sitúan frente a Argentina entre diciembre y mayo, y después cruzan el estrecho de Magallanes.

Hasta julio faenan frente a Chile y Perú, y posteriormente, entre septiembre y noviembre, se establecen frente a Ecuador, en la franja entre las aguas continentales y las Islas Galápagos

Los invasivos métodos de pesca de la poderosa flota china que faena en aguas internacionales limítrofes con el litoral de los países suramericanos está esquilmando los bancos de peces e impactando en la economía regional, lo que ha generado una gran preocupación en las autoridades locales, que se esfuerzan por frenar este espolio, según datos y testimonios recogidos por la agencia EFE en Chile, Perú, Ecuador y Argentina.

 

Argentina, frente a la explotación sin freno

Argentina sufre una grave depredación de especies como el calamar y la merluza negra por parte de embarcaciones extranjeras, sobre todo de bandera china, que faenan en el suroeste del Atlántico.

El área, ubicada a unos 500 kilómetros al este del Golfo San Jorge, en la frontera de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), es un tesoro de biodiversidad, clave para el desove y la alimentación de aves y mamíferos marinos, como la ballena franca austral.

Pero la falta de normativa de protección propicia prácticas pesqueras dañinas. Durante la temporada alta de pesca, de enero a julio, unos 400 buques se faenan en esa zona utilizando redes de arrastre.

La actividad de los buques chinos en esa zona pasó de 61.727 horas por cada 500 kilómetros cuadrados en 2013 a 384.046 horas en 2023, según datos de la plataforma Global Fishing Watch.

El esfuerzo pesquero aparente se mide por el encendido de los sistemas de identificación automática de los buques (AIS), un dispositivo similar al GPS que permite evitar colisiones pero que los barcos a veces apagan para ingresar ilegalmente en las aguas argentinas.

Desde 1986, las autoridades argentinas han capturado 80 buques pesqueros de bandera extranjera, doce de ellos chinos, el último en 2020.

La polémica presencia de la flota china en aguas peruanas está rodeada de muy poca transparencia por parte de China, cuyas embarcaciones pescan pota desde hace décadas en el borde marítimo.

Esta situación ha sido denunciada por diversas organizaciones conservacionistas y pesqueras que han dado la voz de alarma por la incursión ilegal en aguas de jurisdicción peruana.

El director de pesquerías de la ONG Oceana, Juan Carlos Sueiro, recuerda que este no es un problema nuevo. Los pescadores artesanales peruanos, explica a EFE, son los más afectados por esta situación.

 

Ecuador y Chile no permiten que las embarcaciones chinas realicen su mantenimiento técnico en sus puertos, pero Perú sí lo hacía hasta 2020, cuando cerca de 180 barcos llegaban cada año al puerto de Chimbote.

 

Ese año, Perú promulgó una ley para que solo pudieran atracar barcos que usaran el sistema satelital peruano, y no los que solían emplear los buques chinos, que se apagaban en el momento de entrar en aguas peruanas.