
Confirmado: los empresarios de transporte de Tucumán pretenden llevar el boleto mínimo de colectivos a $700, mientras que el viaje urbano más caro pasaría a $840. Ya hicieron el pedido formal al Concejo Deliberante, apenas dos semanas después de que el Gobierno de Tucumán les brindó un aporte financiero en el marco de un Plan de Salvataje a 90 días para normalizar el servicio, que habían reducido drásticamente.
La semana pasada, entró al Concejo el pedido girado desde la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) y ya ha comenzado su tratamiento en la comisión de Transporte. El Concejo tuvo este martes una sesión extraordinaria para tratar la declaración de la Emergencia Sanitaria y Ambiental, y debería constituirse en sesión extraordinaria para tratar la posible suba del boleto o esperar a las sesiones ordinarias, desde el 1 de marzo.
El boleto mínimo hoy vale $230, por lo que llevarlo a $700 implicaría un incremento de más del 204%.
El concejal alfarista Carlos Arnedo denunció que al pedir una nueva suba «los empresarios no están a la altura de los acontecimientos», y subrayó que «hay tenencia precaria de todas las concesiones», que -considera- deberían estar en manos de «verdaderos empresarios de Tucumán, que los hay».
«El servicio sigue siendo muy malo: si no cumplen con lo mínimo, deberán dedicarse a otra cosa y no a un servicio deficitario que lo único que hace es engordarle el bolsillo a ellos», arremetió en declaraciones a Franco Carletto de eltucumano.com desde la sede del Concejo.
Plan de Salvataje
Semanas atrás, los más de 600.000 usuarios que utilizan los colectivos en nuestra provincia se vieron afectados por una drástica reducción en la frecuencia del servicio de transporte público que se solucionó una vez que el Gobierno hizo un aporte financiero en el marco de un Plan de Salvataje de 90 días.
«Es un aporte adicional hasta que el gobierno nacional actualice los montos, transfiera las compensaciones y avance en los convenios como la implementación de la tarjeta SUBE”, aclaró el gobernador Osvaldo Jaldo tras alcanzar un acuerdo con la AETAT.
Allí, los empresarios se comprometieron a normalizar la frecuencia (que se había reducido casi al 50% en algunos casos) e iniciar una ronda de diálogo con el gremio de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) para estudiar caso por caso los trabajadores cesanteados y suspendidos en el marco de la medida.