Conductores de Antofagasta piden mayor protección tras reiteradas agresiones de limpiavidrios

En redes sociales son variadas las denuncias y videos en los que la comunidad expresa su temor ante posibles eventos de violencia.

Con gran incertidumbre y miedo conducen los automovilistas por las avenidas de Antofagasta, debido al actuar errático y agresivo de las personas que se dedican a limpiar vidrios en intersecciones de la ciudad.

Tal como ocurrió en la avenida Salvador Allende con Costanera, puesto que, según se denuncia en redes sociales, quienes se dedican a la limpieza ambulante de los vidrios escupen y amedrentan a la gente que se niega a aceptar sus servicios.

La consejera regional, Katherine San Martín, hizo eco de estas inquietudes a través de sus redes sociales, denunciando los actos de agresión y violencia en esquinas específicas de Antofagasta. En sus declaraciones, afirmó: «Creo que todos hemos sido testigos o víctimas de las agresiones, acciones violentas y amenazas de los que se instalan en esquinas de Antofagasta. Son esquinas ya identificadas, como Salvador Allende con Costanera, Costanera de sur a norte, bajando por Salvador Allende, también la esquina de Costanera con Elqui, Costanera con Víctor Jara, Balmaceda con Uribe, entre otros puntos conflictivos».

Esta preocupación se ve agravada por un incidente previo donde una persona falleció tras un altercado con un limpiaparabrisas. Según reportes, el conductor se negó a recibir el servicio de limpieza, lo que desencadenó una pelea fatal. A pesar de las medidas adoptadas posteriormente para frenar estos actos, San Martín criticó la falta de aplicación de la Ordenanza Municipal N°03/2017, que prohíbe actividades no reguladas como la limpieza de parabrisas.

Cristina González, conductora, compartió su experiencia con El Mercurio de Antofagasta, indicando que en múltiples ocasiones se vio obligada a aceptar los servicios por temor a una reacción violenta: «En más de una ocasión, al llegar al semáforo, en lugar de ofrecer, arrojan agua al parabrisas y uno debe aceptarlo. En una ocasión me negué y la persona lanzó la plumilla del auto, escupió en el vidrio y me insultó, así que ahora tengo miedo cuando paso por esta ubicación».

En tanto, Francisco Nieto, otro conductor habitual en la zona, observó una actitud más agresiva hacia las mujeres que se niegan al servicio. «Cuando las personas rechazan, se ponen violentos, especialmente si son mujeres. Aunque personalmente no he tenido problemas, reconozco su agresividad cuando se les dice que no. Necesitamos más vigilancia, más presencia policial en la zona para controlar esta situación».

La consejera instó a las autoridades locales a tomar medidas urgentes, abogando por la aplicación rigurosa de la nueva Ley 21.567 para el control de identidad y situación migratoria, así como por una coordinación entre distintas instituciones para abordar estos puntos conflictivos.