Ucrania utilizó misiles de crucero británicos Storm Shadow contra un astillero ruso en la península de Crimea anexada por Rusia. El ataque, que tuvo lugar en las primeras horas de la mañana, dañó un submarino y un buque de guerra ruso en Sebastopol.
En esta imagen publicada por la cuenta de Telegram del gobernador de Sebastopol, Mikhail Razvozhaev, el miércoles 13 de septiembre de 2023, Razvozhaev habla por celular mientras el humo y las llamas se elevan de un astillero de Sevastopol en llamas en Crimea. El Astillero Sebastopol en Crimea, una península anexionada por Rusia, ardía el miércoles tras un ataque ucraniano que causó daños en dos barcos que se estaban reparando e hirió a 24 personas, según las autoridades rusas.
Según fuentes ucranianas y occidentales, este podría ser el ataque más grande contra objetivos navales rusos desde el inicio del conflicto. Rusia informó que 10 misiles de crucero fueron disparados contra la instalación, de los cuales siete fueron derribados por defensas aéreas. El Reino Unido suministró previamente misiles Storm Shadow a las fuerzas armadas de Ucrania, capaces de ser disparados por aviones ucranianos con un alcance de más de 242 kilómetros.
“Esta noche las fuerzas ucranianas llevaron a cabo un ataque mediante diez misiles de crucero” contra un astillero de Sebastopol, afirmó el ministerio ruso de Defensa en Telegram.
“Dos barcos en reparación resultaron dañados” tras haber sido alcanzados por misiles, agregó el ministerio.
El submarino es el primero alcanzado por fuerzas de Kiev en esta guerra, otro dato que subraya la gravedad del ataque para el Kremlin.
Según información citada por medios rusos y ucranianos, los navíos alcanzados fueron el buque de desembarco de clase Ropucha “Minsk” y el submarino de clase Kilo “Rostov del Don”.
Ambos estaban siendo reparados en los astilleros de Sebastopol, que sirve como base principal de la Flota del Mar Negro de Rusia. Un submarino y un buque cuyas características coinciden con el “Minsk” y el “Rostov del Don” podían verse en el astillero en imágenes satelitales tomadas el 8 de septiembre y confirmadas por análisis de Inteligencia de fuentes abiertas.
El almirante Sir Ben Key, jefe de la Marina Real británica, elogió la “voluntad de asumir riesgos” de Ucrania, aunque no entró en detalles sobre el posible involucramiento de misiles proporcionados por el Reino Unido.
Por otro lado, Mikhail Razvozhayev, el gobernador instalado por Moscú de Sebastopol, informó que al menos 24 personas resultaron heridas en el ataque.
“Quiero agradecer a los pilotos del ejército del aire de las fuerzas armadas ucranianas por su excelente trabajo en el combate”, aseguró en las redes sociales Mykola Olechtchuk, comandante del ejército del aire de Ucrania.
Petro Poroshenko, quien presidió Ucrania entre 2014 y 2019, también se felicitó por ver en llamas esa fábrica naval, que le había pertenecido hasta la anexión de la península por parte de Rusia en 2014.
“Los bienes robados nunca llevan al éxito. Y debemos responder a los crímenes cometidos”, afirmó Poroshenko en un comunicado.
Este ataque representa una adaptación significativa en las tácticas, técnicas y capacidades de Ucrania, según observadores militares. Es el primer ataque conocido exitoso contra un submarino ruso en el conflicto, lo que podría indicar un cambio en la dinámica militar de la guerra.
El ataque sucedió mientras el presidente de Rusia, Vladímir Putin, recibía al dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, en una cumbre que según advirtió Estados Unidos podría llevar a un acuerdo para rearmar a las tropas rusas en Ucrania. Kim ofreció su apoyo total a la “lucha justa” y dijo que los dos habían llegado a un acuerdo para aumentar su “cooperación estratégica y táctica y la solidaridad en la lucha para defender los derechos soberanos y la seguridad”.
El puerto es la base en la que se resguarda la flota rusa en Crimea
El ataque a la base naval rusa en Crimea marca un punto de inflexión en el conflicto entre Ucrania y Rusia, con implicaciones que van más allá de las fronteras de ambos países. La participación de armamento suministrado por el Reino Unido añade una nueva dimensión al conflicto.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, prometió el mes pasado hacer todo lo que pudiera para recuperar Crimea, y ha pedido a sus aliados internacionales que respalden esos esfuerzos.
Ucrania afirmó el lunes que había recapturado plataformas estratégicas de gas y petróleo en el mar Negro que Rusia había tomado en 2015. Rusia había utilizado las plataformas para colocar armas y como helipuerto, y Ucrania dijo que ayudarían a retomar Crimea.
Cómo son los misiles Shadow Storm
Storm Shadow es el nombre que le han dado los británicos a los misiles cruceros utilizados este miércoles en Sebastopol. En Francia es denominado SCALP EG (acrónimo en francés de “sistema de crucero convencional autónomo de largo alcance, propósito general”).
El misil tiene un peso de 1.300 kg, una longitud de 5,1 metros y se utiliza en los aviones Tornado, Eurofighter Typhoon, Mirage 2000 y Rafale.
Puede alcanzar objetivos situados entre 250 y 500 km, según la versión. En comparación, los Sistemas de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad (HIMARS), que ya están en la disponibilidad de las fuerzas de Kiev, pueden alcanzar objetivos situados a una distancia de hasta 80 kilómetros.