Bullrich logró recuperar la iniciativa política al sumar a Melconian, pero quedan incógnitas sobre el plan y los equipos

El trasfondo de la confirmación de que el economista de la Fundación Mediterránea será ministro de Economía si Juntos por el Cambio llega al gobierno. La reacción de Javier Milei.

La mejor demostración de que fue un acierto la estrategia de sacar a la cancha a Carlos Melconian como ministro de Economía de un eventual gobierno de Patricia Bullrich fue lo que obligó a Javier Milei a ubicarse en el campo contrario para referirse a esa designación. El candidato libertario se negó a debatir con Melconian sobre economía y volvió a atacar a Bullrich: dijo que “está muy pobre en términos económicos” y que “la gente está muy asustada en lo que pueda hacer” en el gobierno.

Los estrategas bullrichistas festejan que Milei haya salido de su zona de confort tras las PASO para darle importancia a una decisión de la candidata de Juntos por el Cambio. Hasta este jueves, Bullrich parecía haber sufrido el impacto de unas primarias que no dejaron el resultado que esperaba. Con la incorporación de Melconian, relanzó la campaña con una figura que tendrá tanto protagonismo como ella. En su primer día como futuro ministro, el economista de la Fundación Mediterránea ya argumentó contra la dolarización y la eliminación del Banco Central, dos de las promesas de Milei. Y participó de una recorrida con aroma proselitista con Bullrich en el centro de la capital cordobesa.

Melconian tendrá una agenda propia que lo llevará en algunos casos a coincidir con Bullrich en alguna actividad, pero también mantendrá actividades solo, sin la postulante de JxC. Ya tiene previsto un viaje a Mendoza y reuniones con sectores empresariales. Su fuerte exposición pública no le preocupa a Bullrich sino que, por el contrario, le sacará el peso de tener que profundizar sobre un tema como el económico que no está entre sus puntos fuertes. Al revés, le permitirá reforzar la idea de que hay un equipo de especialistas y que ella es una líder que escucha a todos. Una imagen que busca asociar a Bullrich con la gobernabilidad, a diferencia de un Milei que aún parece muy imprevisible.

Por algo Melconian dijo antes de ser encumbrado por Bullrich: “Hay un plan, un programa. No estamos frente a un salto al vacío”. No hacía falta que precisara a quién se estaba refiriendo.