Amplias repercusiones en el mundo político provocó la renuncia del ministro Giorgio Jackson a la cartera de Desarrollo Social, después de cuestionarse su permanecían en el cargo por el traspaso de fondos a fundaciones, donde están involucrados exmilitantes de Revolución Democrática (RD), partido que fundó.
En Antofagasta, hace unos 50 días aproximadamente, estalló el Caso Democracia Viva que involucra a exmilitantes de RD, tras darse a conocer convenios por $426 millones entre la seremi de Vivienda y esta fundación, cuyo representante legal es Daniel Andrade, expareja de la diputada Catalina Pérez, quien suspendieron su militancia en el partido.
Estos convenios fueron firmados por Andrade en octubre del año pasado, cuando había ingresado como asesor a la Subsecretaría de Defensa. Actualmente además de la renuncia de Andrade y del exseremi de Minvu en Antofagasta, Carlos Contreras, sigue adeante una investigación a cargo del Ministerio Público, que ha revelado una serie de irregularidades entre entidades estatales y 37 fundaciones del país.
Reacciones
El presidente de la Comisión Investigadora de la Cámara Baja por el caso fundaciones, el diputado José Luis Castro, manifestó que “su renuncia era algo medianamente esperable. No le hace bien sólo a la oposición su salida, le hace bien a todo el país. Sin embargo, quedan muchos Giorgio Jackson dentro del gobierno, que deberían dar un paso al costado”. Agregó que “lo importante acá es descubrir quiénes han desfalcado al Estado y “en eso no vamos a parar como Oposición”. “Ellos dicen que no queremos avanzar en algunos temas, pero si lo deseamos, pero desde una mirada de lo que quiere la gente, no una mirada ideológica. Por ejemplo, en pensiones, vamos avanzar sin pegarle un manotazo a los ahorros de los cotizantes”.
Destacó que igual citarán al exministro Giorgio Jackson a declarar a la comisión investigadora, porque tiene muchos antecedentes que aportar, sobre todo por ser uno de los líderes de RD.
El senador de la región, Pedro Araya destacó la acción del ahora exministro e instó a trabajo colaborativo para avanzar en demandas sociales. “Valoro que el ahora exministro Jackson haya dado un paso al costado, ya que su figura en los hechos se había transformado en un problema para el Gobierno del Presidente Boric. La acusación constitucional y el lío de platas, en el que varios militantes de RD han estado en el ojo de huracán, claramente, empañaban la gestión y trabajo del Ejecutivo”.
Araya precisó: “Espero que ahora que Giorgio Jackson ya no es ministro, la derecha deje de lado las excusas y de una vez por todas se siente a discutir sobre las reformas estructurales que está proponiendo el Presidente Boric en materia de pensiones y tributaria”.
La senadora de Renovación Nacional, Paulina Núñez tildó la decisión de Jackson como un “respiro a la democracia”. Para la legisladora, la dimisión al cargo de ministro es un golpe a la tozudez del Gobierno, agregando que, “el hecho de que se mantuviera hasta hoy produjo un daño constitucional y profundizó la crisis de probidad y confianza. Que la justicia investigue con celeridad”.
El diputado Sebastián Videla también fue otro de los que valoró la decisión del ahora exsecretario de Estado, afirmando que la salida de Jackson “sin dudas descomprime el ambiente político”.
Según argumentó el parlamentario, “ahora espero que la oposición también esté a la altura de lo que Chile necesita, de poder debatir, legislar, por la seguridad, pensiones y por mejorar definitivamente la calidad de vida de todos los chilenos”.
Videla enfatizó que puntualmente en el norte del país, “es que necesitamos muchas soluciones. Esperamos que haya una voluntad transversal de acuerdos importantes y dejar esta pelea chica que a veces los únicos perjudicados son los chilenos y las chilenas que quieren trabajar de manera honesta y con seguridad”.
En tanto la diputada Yovana Ahumada también sentenció que la renuncia del ahora exministro Jackson, «es algo que se debió materializarse hacer hace mucho rato. Lamentablemente la tozudez del Presidente y del propio ministro, significaron un constante sangramiento político para el gobierno».