Gimnasia volvió a sufrir una derrota más, sumando seis consecutivas. Esta vez fue Estudiantes de Buenos Aires quien agudizó el mal momento del elenco jujeño en el certamen.
Una nueva derrota lo que pone de manifiesto una preocupación para el equipo. El rendimiento mostrado en los últimos encuentros ha dejado en evidencia que algunos jugadores no están a la altura de las circunstancias y que es difícil salir adelante cuando no se cuenta con el material necesario.
De pensar en un ascenso a primera, el “Lobo” deberá empezar a cambiar su objetivo para mantener la categoría.
En el último partido, las cosas no salieron como se esperaba; los pases simples, centros, cabezazos, saques de arco e incluso los laterales fueron plagados de errores poco comunes en jugadores profesionales.
Aunque se pudo apreciar un inicio prometedor con un esfuerzo notable por parte de los jugadores, el partido descubrió que no es suficiente con las ganas y la entrega, si no se acompaña con un rendimiento técnico y táctico adecuado.
Es cierto que los malos resultados derivan del ánimo y la confianza del equipo, pero no se pueden buscar excusas cuando se cuenta con instalaciones y comodidades de primer nivel. El nuevo director técnico merece un margen para demostrar su trabajo y aportar cambios, teniendo en cuenta que lleva apenas cuatro días al frente del equipo.
Los jugadores deben encontrar la forma de revertir esta situación complicada, trabajar en conjunto y demostrar su verdadero potencial para cambiar el rumbo del equipo.
El DT Marcelo Vázquez que no cumplió con la frase futbolera, de “técnico que debuta, gana”, lanzó en el vestuario “El que no tenga energías de revertir esta situación, que el lunes no venga”.
El nuevo CT, los jugadores y los hinchas, saben que la derrota los alejó por la ilusión del ascenso y esperan una pronta recuperación y una mejora sustancial en el rendimiento del equipo.
La revancha será el próximo domingo ante Rafaela a las 16 horas, entendiendo que Gimnasia tiene el talento, la infraestructura y el apoyo necesario para salir adelante, pero ahora es el momento de demostrarlo en el terreno de juego.