La subida del tipo de cambio y la aceleración de la moneda dura afectan, principalmente, a los consumidores y a los sectores que tienen un alto componente importador en sus cadenas de producción. El poder adquisitivo de los argentinos, ya afectado por la suba generalizada de precios, se ve aún más erosionado por la subida del dólar. De acuerdo a la Consultora Focus Market, la caída del consumo se profundizó en la primera semana de abril hasta el 13,7%. La contracción en la demanda es del 7,3% en lo que va del año, en una economía que ha elevado la canasta básica para una familia tipo hasta los $191.228, para no ser considerado pobre, según publicó el INDEC.
Por su parte, el fuerte impacto a raíz de la fluctuación cambiaria en las empresas importadoras, se debe a que éstas deben incluir en su matriz de producción el valor dólar como variable. De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, las importaciones se hundieron 4,2% interanual en marzo, mientras que hacia adelante podría empeorar la cifra debido a la escasez de divisas y mayores controles en el mercado monetario.
Desde el Instituto de Investigaciones de UADE señalan que «los sectores más perjudicados por la subida del tipo de cambio serán la industria manufacturera y los comercios minoristas». Esto se debe a que los costos de producción en Argentina aumentarán al ritmo de la inflación y del dólar paralelo. Las industrias locales están ligadas al dólar para adquirir sus insumos y bienes de capital, lo que las hace más vulnerables a la fluctuación del tipo de cambio.
Tras escalada del blue: ¿efectos recesivos?
Cabe destacar que de acuerdo con el último informe del Producto Interno Bruto (PIB) del cuarto trimestre de 2022, Argentina creció 5,2% en el año 2022 respecto del año 2021. Mientras que el sector manufacturero creció 5% interanual y el comercio un 6,4% en los últimos doce meses.
«Estos dos sectores representaron 0,83 puntos porcentuales y 0,84 p.p de incidencia positiva dentro del crecimiento del producto total y fueron los dos rubros que más peso tuvieron dentro de la expansión económica de 2022. Sin embargo, estos sectores fueron gravemente perjudicados en el tercer y cuarto trimestre tras la notoria devaluación de julio», comentan. Lo cual podría repetirse.
Entonces, según los analistas, la debacle cambiaria afectará en mayor medida a los dos sectores que más peso han tenido dentro del crecimiento del producto argentino el año pasado, y esto influirá negativamente en una caída significativa de la actividad para el 2023, generando un efecto recesivo para el resto de la economía.
La subida del dólar blue en Argentina está teniendo un impacto negativo en la economía local, afectando a los consumidores y a los sectores con alto componente importador. Es probable que la recesión sea una consecuencia de esta situación económica. Por lo tanto, es importante que el gobierno tome medidas para estabilizar el tipo de cambio y la inflación, y así evitar un mayor deterioro en la economía del país.