Según la revista inglesa, el presidente Luis Arce no podrá seguir ocultando la crisis por más tiempo, ya que la caída de los volúmenes de exportación y precios del gas, la poca transparencia en los acuerdos de explotación de litio, y la pugna interna del partido de Gobierno, son los tres ejes que revela la publicación para afirmar que en Bolivia se avecina una crisis económica comparable al periodo hiperinflacionario de 1982.
En el caso del gas, menciona que desde 2014 la producción del combustible se desplomó en un tercio de los volúmenes. Del total de producción actual, un tercio se vende al mercado nacional que paga por debajo de los precios internacionales y el resto se envía a Brasil y Argentina. Pero la situación empeora con la entrada en operación de un oleoducto en Argentina que reducirá la necesidad de importar gas de Bolivia. Además, el país dejó de invertir en exploración de nuevos yacimientos de gas, cayendo la inversión en este rubro de $us 1.000 millones en 2015 a $us 300 millones en 2022.
En cuanto al litio, la publicación señala que la escasa transparencia con la que se manejó el último acuerdo con una empresa china para la explotación directa del litio en el Salar de Uyuni puede frustrarse por protestas de los habitantes de la región. Pese a que Bolivia tiene una de las reservas de litio más grandes del mundo, su explotación comercial está en duda y no podrá reemplazar en ingresos el nivel que tiene el gas en este momento, por lo que el panorama es más sombrío.
Sumado a este panorama eminentemente económico, The Economist afirma que el Gobierno tiene poca maniobrabilidad por la pugna interna que existe en el principal partido de Gobierno, lo que impide que el Estado pueda monetizar las reservas de oro que existen, llegando a los $us 2.800 millones. La revista internacional advierte que Bolivia se acerca a una crisis de balanza de pagos, como en 1982, y que los signos de presión financiera están por todas partes, con los oportunistas vendiendo dólares a una tasa muy superior a la oficial en las calles de La Paz. Los sindicatos negociarán aumentos salariales en mayo y exigen un aumento del 10%.