Ahora, la “disuasión por negación” implica negarle al adversario la posibilidad de lograr sus objetivos, mediante más bases de tropas permanentes en las fronteras con Rusia, mayor integración con Estados Unidos y la planificación militar de los aliados, más gasto militar y requerimientos más detallados de los tipos de fuerzas y armamentos que deben tener para luchar, de ser necesario, en destinos preasignados.
Los países fronterizos de la OTAN, como Polonia y los países del Báltico, ya no están dispuestos a arriesgarse a sufrir un solo día de ocupación rusa, después de las atrocidades de los rusos en las zonas ocupadas de Ucrania. En su advertencia se ocupan de recordar que en apenas los primeros días de la invasión a Ucrania, las tropas del Kremlin ocuparon porciones de territorio más grandes que algunos países enteros del Báltico.
La intención de la OTAN es contar con más tropas mejor capacitadas, y para Rusia sean más visibles y palpables, un elemento crucial de cualquier estrategia de disuasión. Según Camille Grand, miembro del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, los países de Europa Central y del Este insisten en que “ya no alcanza con estar preparados para disuadir con promesas de reconquista, sino que debemos defender cada centímetro de territorio de la OTAN desde el primer día”.
La OTAN ha desplegado un batallón de tropas multinacionales a lo largo de la frontera oriental de ocho países. Se trata de una transformación de fondo para una alianza que durante décadas osciló entre la hibernación y la baja autoestima. La reciente admisión de Finlandia, históricamente neutral, también entraña otra consecuencia no buscada para Vladimir Putin y su guerra en Ucrania.
Disuadir y defender
Bajo la nueva marca de “disuadir y defender”, es la primera vez desde la Guerra Fría que el comandante de las fuerzas norteamericanas en Europa participa de planes de guerra de Estados Unidos con sus aliados, señaló un alto funcionario de la OTAN que preserva su anonimato debido a la sensibilidad del tema. Estados Unidos está nuevamente en el corazón de la defensa de Europa, agrega el funcionario, debatiendo precisamente con la OTAN cómo Estados Unidos defenderá a Europa.
Según el funcionario, por primera vez desde la Guerra Fría los países de Europa del Este sabrán exactamente lo que la OTAN piensa hacer para defenderlos, lo que cada país debería poder hacer por sí mismo, y la tarea de ayuda que se espera de sus vecinos.
Por su parte, los países de Europa Occidental sabrán a dónde despachar sus tropas, con qué equipos y armas, y la logística para llegar al lugar.
La OTAN también está tratando de alinear sus necesidades de largo plazo con sus exigencias operativas actuales.