Grifols, una compañía catalana enfocada en la producción de medicamentos plasmáticos, es la última en sumarse a la lista.
La empresa sufrió un primer impacto en su negocio con la irrupción del Covid-19, que afectó la disponibilidad de donantes de sangre. Luego, las trabas vigentes para la gira de divisas que pesan sobre gran parte de las empresas extranjeras hicieron que la empresa cesara sus operaciones. Según fuentes cercanas a la compañía, la empresa culminará de cesantear a sus empleados y dejará de operar de forma definitiva a mediados de octubre.
3M, la empresa que creó la famosa cinta Scotch, también se va del país. Además de la complicación existente para el giro de dividendos, la vigencia de un cepo importador que dificulta el ingreso de mercaderías hizo que la empresa decidiera dejar de vender de manera directa al país su gama de adhesivos y productos quirúrgicos. La firma es propietaria de los Post-it, los barbijos N95, y una amplia línea de productos para la esterilización de instrumental quirúrgico.
La salida de empresas se ha convertido en una tendencia consolidada en los últimos tres años en Argentina, y los nombres del éxodo siguen multiplicándose de forma periódica. El éxodo de multinacionales ya suma más de 25, y la retirada de H.B. Fuller, una multinacional estadounidense con operaciones en el parque industrial de Pilar, es la última en confirmarse. La firma dedicada a la producción de adhesivos industriales ya notificó a sus empleados que cesará su funcionamiento en el transcurso de las próximas semanas.