Esta medida beneficiará a unos 7,3 millones de pasivos del sistema previsional, quienes ya no tendrán que realizar este trámite para cobrar sus haberes mensuales.
La iniciativa fue establecida por la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado y ahora pasará a la Cámara de Diputados para su aprobación. Además, el artículo primero del proyecto establece que no se podrán requerir trámites adicionales a cargo del beneficiario y/o apoderado de la prestación jubilatoria más allá de las verificaciones realizadas al momento del cobro presencial que eventualmente se realice.
Para Juliana Di Tullio, presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, este proyecto «devuelve la dignidad a las personas» y evita que tengan que decir que están vivas para cobrar sus derechos. La fe de vida era un trámite que los jubilados debían realizar periódicamente para que la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) certificara su supervivencia, un requisito excluyente para seguir recibiendo sus haberes previsionales.
Con esta medida, se simplifica el trámite y se elimina una preocupación para muchos jubilados y pensionados. La eliminación de la fe de vida beneficiará a los pasivos del sistema previsional y les permitirá disfrutar de sus haberes sin la necesidad de realizar un trámite que, para muchos, resultaba engorroso e innecesario.