Creación de una policía comunitaria en Bolivia

Evo Morales planea organizar ronderos en Bolivia para evitar la presencia de extranjeros

Ayer, el expresidente de Bolivia, Evo Morales, anunció su plan de crear una especie de policía paralela en el trópico de Cochabamba, similar a los ‘ronderos’ en Perú, con el objetivo de evitar la presencia de extranjeros en el territorio. Estos ‘ronderos’, según reportajes de la BBC, son una policía comunitaria formada por campesinos peruanos que no tiene reconocimiento oficial y cuyos miembros son voluntarios que recorren los campos y caseríos para brindar seguridad a la población frente a delincuentes y ladrones de ganado.

Según Morales, esta medida es necesaria ya que el gobierno boliviano no ha respondido a la petición que hizo hace un año para que se intervenga en el control de la presencia de extranjeros. Además, el expresidente mencionó que fue detenido el sábado cuando viajaba a su chaco y le explicaron que estaban controlando el paso de extranjeros, por lo que felicitó la decisión y anunció que si no hay presencia policial, el pueblo se organizará en ronderos, como sus hermanos campesinos en Perú.

Cabe mencionar que, hace algunas semanas, Morales criticó al presidente de Chile, Gabriel Boric, quien pidió sin éxito ayuda a Bolivia para reconducir a los migrantes, principalmente venezolanos y colombianos, para que no ingresen a territorio chileno. Ahora, Morales pretende poner una policía paralela para expulsar a los ciudadanos extranjeros, aunque aclaró que “estén indocumentados”.

El vicepresidente David Choquehuanca, por su parte, no pudo ingresar la semana pasada a Chimoré, debido a que no coordinó con las federaciones del trópico. Estas últimas exigen controlar el ingreso de brasileños y colombianos, ya que supuestamente son narcos. Por tanto, se establece que los visitantes deben tener una especie de visa de ingreso a la región cocalera.

Los ronderos son organizaciones rurales de autodefensa en Perú, integradas por miembros de sectores étnicos y campesinos, que intervienen en casos de actos sospechosos o ante la presencia de personas extrañas dentro del territorio comunal. Ellos rondan mayoritariamente por las noches y, en uso de sus costumbres, pueden intervenir en la solución pacífica de conflictos suscitados entre los miembros de la comunidad u organizaciones de su jurisdicción y otros externos, siempre y cuando la controversia tenga su origen en hechos ocurridos dentro de su jurisdicción comunal.

En conclusión, la creación de una policía comunitaria en Bolivia con el fin de evitar la presencia de extranjeros puede generar polémica, ya que esta medida podría considerarse discriminatoria. Sin embargo, las autoridades bolivianas deberán buscar alternativas para garantizar la seguridad en la región sin violar los derechos humanos de los ciudadanos extranjeros.