Según fuentes del Ministerio Público salteño, el hecho ocurrió en la calle San Luis al 1300 de la capital, donde reside el dirigente deportivo Javier Russo. La casa fue baleada y el auto de la hija de Russo, que estaba estacionado en la vereda, fue vandalizado. El presidente del club dio aviso a la policía a través del número de emergencias 911, alertando de la presencia de dos hombres armados en el lugar.
La denuncia del damnificado indica que mientras se encontraba en el interior de su vivienda escuchó detonaciones de arma de fuego y ruidos de fuertes golpes provenientes de la parte posterior del inmueble. Al salir a ver qué sucedía, encontró los daños en la pared de la casa y en el automóvil de su hija, cuyos vidrios del parabrisas y la luneta trasera habían sido rotos. Los agresores también intentaron arrojar piedras contra el domicilio.
Ante la gravedad de la situación, el fiscal penal 5, Federico Jovanovics, tomó intervención y ordenó la actuación del Grupo Investigativo Sector 5, que revisara las cámaras de seguridad en busca de pistas para identificar a los responsables. Además, se convocó a personal del área de Criminalística de la Policía de Salta para realizar una inspección ocular, tomar fotografías y levantar casquillos para su posterior análisis.
El presidente de Juventud Antoniana participa en el torneo Federal A, donde su equipo ocupa el cuarto lugar en la Zona D, con 4 puntos en tres partidos jugados, con un triunfo, una derrota y un empate. Tras el ataque, se dispuso una consigna fija por 10 días en el domicilio del dirigente deportivo para su protección.
La noticia de este violento ataque sacudió a la comunidad deportiva y a la sociedad en general, generando repudio y preocupación por la seguridad de los dirigentes deportivos y sus familias. Las autoridades salteñas se comprometieron a investigar el hecho y llevar a los responsables ante la justicia.