Sin partidos, sin campañas y con lista única, los cubanos renuevan el Parlamento del régimen

El resultado de la jornada parece inevitable y no traerá sorpresas, aunque un indicador que será observado de cerca es cuántos votantes se abstienen

Los cubanos salen este domingo a votar para renovar la Asamblea Nacional del Poder Popular, su Parlamento unicameral, en una jornada en la que no se esperan sorpresas en el resultado y que se desarrolla en medio de una fuerte crisis económica y migratoria, por lo que el abstencionismo será el único enemigo a vencer.

Unos 8,1 millones de isleños están habilitados para ejercer su sufragio en unos 23.648 colegios establecidos en todo el país para escoger entre 470 candidatos a diputados a igual número de puestos en el Parlamento.

El resultado de la jornada parece inevitable, aunque un indicador que será observado de cerca es cuántos votantes se abstienen. Ese número ha crecido durante la última década, lo que algunos críticas señalan como un reflejo de los problemas económicos que vive la gente y una desconfianza en el sistema político.

El modelo electoral en la isla no contempla la participación de partidos políticos, ni campañas electorales como en otros países, lo que ha generado históricamente críticas de los adversarios, que en esta ocasión llamaron a abstenerse, sobre todo, en redes sociales. Los gobernantes, en tanto, lo defienden alegando que es representativo y popular.

Los votantes encuentran en la boleta dos posibilidades: el nombre de cada candidato de su distrito o la opción “voto por todos”, lo que implica respaldar a los 470.

“Voté por el voto unido, porque a pesar de las necesidades, de las dificultades que pueda tener este país, no concibo darle mi voto” a los abstencionistas “a los que nos quieren aplastar, a los yanquis”, dijo Carlos Diego Herrera, un herrero de 54 años, en una casilla en el concurrido barrio Vedado, en La Habana.

Rachel Vega, una estudiante de arquitectura de 19 años, dice que votó para “dar el paso al frente en este momento” y contribuir “a que mejore la situación del país”.

Este proceso culminará este año con la elección del presidente de la República, en la que podría volver a ganar Díaz-Canel, el primero en tomar la conducción del país después de Fidel Castro y su hermano Raúl.

Las autoridades indicaron que se desplegó a unas 100.000 personas para controlar los colegios y supervisar las votaciones, que se iniciaron a las siete de la mañana, hora local. Las mesas son custodiadas por niños de escuelas primarias. El voto es secreto pero no obligatorio en la isla.