
En este punto, recalcó que “en Salta hay dos polos opuestos con sus caciques, uno que quiere seguir
estando y el otro escapar con sus capataces. Esto muestra una gestión caduca, son todos empleados
de o bien, dependen de alguien de poder”.
Es un panorama muy triste para Salta, quiero que se vayan todos. Que venga una dirigencia que
busque cambiar las cosas. Tengo 40 años de recorrido político en la provincia y observo como, por
ejemplo, se pelean para que el amigo ‘de’ tenga beneficios ya sean con la entrega de agua a los
vecinos o de un buen servicio de luz”.
Además, contó que él es bodeguero y analizó que “un litro de vino puede valer mil a quince mil
pesos, va dependiendo el valor agregado y eso, llevado a la Provincia, con las industrias que
deberían venir a invertir en nuestras tierras. Para ello, debemos tener funcionarios que no quieran
ganar plata desde el Estado, sino que más bien, hay que contratar a la gente que sepa lo que hace y
tenga un título atrás”.
“Hay que poner un técnico, ingeniero hidráulico, con un proyecto y que entregue agua a todos los
salteños, por ejemplo”, comentó.
Así, pensando en lo que se viene, Nanni contó que “si no hay un desarrolló en el Gobierno de turno,
es que fracasó directamente. Si la sociedad busca un cambio, yo tengo un proyecto y mi intención
es sacar a Salta del estancamiento que tiene. Si no se puede, aceptaré la decisión de los vecinos y
me iré a mi casa”.
Nanni está desde sus inicios en el Justicialismo y busca “con diversos espacios, armar una lista con
un proyecto y meta para la provincia. Me encuentro con un compromiso firme y, quien esté
dispuesto a jugarse, estoy abierto y dispuesto a dar lo mejor”.