Paritarias 2023: gremios quieren acuerdos cortos, sin techo y con revisión permanente

Con una inflación que no logra dar señales rotundas de desaceleración, los gremios muestran las uñas para discutir las subas salariales para este año. Hay seis sindicatos, entre ellos transporte, comercio, docentes o camioneros que reclaman que las negociaciones que se alcancen con los empresarios estén en continua revisión. Es un pedido nuevo que no se registró hasta el momento en el Gobierno de Alberto Fernández y que pone a la defensiva al sector privado.

Salvando distancias y convenios colectivos de trabajo, aparece un conjunto de gremios que marca
las principales pautas de las paritarias versión 2023: acuerdos cortos, que pueden transformarse en
permanentes si la inflación se desboca y sin ningún tipo de techo que limite discusiones. Lejos de
las declaraciones de Kelly Olmos, la ministra de Trabajo, quien sugirió que las negociaciones

salariales se ubiquen en torno a la pauta inflacionaria oficial del 60%, los sindicatos pretenden que
los sueldos dejen de correr detrás de la suba de precios y comiencen a ganar peso en los bolsillos de
las bases.
Con ese objetivo en mente, Sergio Palazzo, líder de La Bancaria, diputado nacional del Frente de
Todos y hoy identificado con el kirchnerismo, puso primera y ya pudo establecer contacto con las
cámaras empresariales por el incremento de haberes. Duro, señalando que el sector financiero
obtuvo en los últimos tiempos rentabilidades “extraordinarias”, apuesta a obtener un número
relevante para sus afiliados, sobre todo tras cerrar un 94,1% para 2022 y con revisión pendiente.
Pero aún no consiguió eco y su gremio se declaró en estado de alerta y movilización.
Sus allegados le indican a este medio que esperarán los resultados de la audiencia entre las partes,
que se producirá el próximo jueves, y se definirán los pasos a seguir, en un escenario que luce sin
oferta por parte de las compañías. El ida y vuelta tendrá como característica, además de la rispidez,
cifras bajo llave, sin pretensión de horizonte, aunque el ámbito sindical sabe que lo que puede lograr
el legislador es importante y que la política lo sigue bien de cerca. De hecho, el año pasado, Cristina
Kirchner festejó uno de los entendimientos que rubricó en medio de una escalada inflacionaria.
Los docentes enrolados en la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República
Argentina (CTERA), uno de los colectivos gremiales de mayor envergadura del país con sus más de
400 mil afiliados, también aparecen en el mapa, calentado la voz de cara al 9 de febrero, fecha en la
que fueron convocados a discutir la actualización de remuneraciones. Sonia Alesso, la secretaria
general del gremio, en conversación con PERFIL, indica que llegan a la instancia tras firmar una
paritaria anual del 114% y anticipa que el planteo será simple: “queremos que haya
permanentemente un monitoreo del salario y una revisión”.
Esa estrategia, según la figura sindical, tuvo resultado positivo y dice que se podría repetir, más allá
de que el alza de valores podría ser menor a la de 2022. “Se hizo una pauta al comienzo y después
tuvimos cuatro revisiones, eso posibilitó ganarle a la inflación, hay que seguir con la revisión
permanente porque funcionó”, valoró. Cuando se le pregunta por un techo salarial a la hora de
negociar, como propuso Olmos, su respuesta es contundente: “Los que estamos interesados en que
no haya inflación somos los trabajadores, porque la sufrimos. Ojalá sea del 60% anual pero ya de
por sí es alta. Nosotros seguimos sosteniendo que las paritarias no tienen techo y lo vamos a discutir
en el ámbito correspondiente”, lanzó.
Pablo Moyano, uno de los triunviros de la CGT, que alcanzó un entendimiento salarial del 107%
anual hasta agosto, es otro de los fervientes opositores al horizonte de haberes y así lo expresa en
público y en privado. Es más: sostuvo que ningún colectivo sindical puede cerrar una paritaria en
torno a los números que barajó el oficialismo.