
Mientras que los fiscales aseguran tener los elementos probatorios para vincularla, el abogado de la mujer afirmó que no hay nada y que podrían aparecer cámaras que la desvinculan del hecho.
La provincia de Catamarca sigue conmocionada por el asesinato del ministro de Desarrollo Social Juan Carlos Rojas, que apareció muerto el domingo pasado a causa de un golpe en la cabeza. La investigación ahora dio un giro porque imputaron a su empleada doméstica que había sido detenida el miércoles pasado como presunta autora del «crimen por traición».
La principal apuntada por la Justicia se llama Silvia Nieva y mantenía un vínculo laboral desde hace décadas con Rojas, algo que también habría trascendido a lo amoroso. La mujer, de 50 años fue imputada al comienzo de esta semana como la presunta autora material del crimen calificado como «homicidio doblemente calificado por haber mediado una relación de pareja y por alevosía».
La palabra del defensor
Díaz, el defensor de la principal sospechosa por el crimen habló en las últimas horas y aseguró que en el expediente judicial no hay ningún elemento que la vincule al hecho. Por el contrario, los fiscales afirmaron que había elementos suficientes como para involucrarla.
«Mi defendida está muy compungida y preocupada. Nunca se imaginó estar en una situación como esta», dijo el abogado en declaraciones a la prensa provincial. Ahí también agregó que «la imputación está basada en una prueba que aún no se ha producido».
Más adelante, el abogado sostuvo que existen una serie de materiales de cámaras de seguridad que podrían favorecer a la acusada desvinculándola de la presunta participación.
Según añadió, la mujer no era una empleada regular sino que realizaba ciertas tareas domésticas. Trabaja en la sede de Uthgra donde la víctima era secretario general.
Para la familia fue «una muerte violenta»
Iván Sarquis, letrado que representa a la familia de Rojas, dio por sentado que se trató de “una muerte violenta” y recalcó que, momentos antes de aparecer muerto, el funcionario “mantuvo una comunicación telefónica”, la cual se habría interrumpido de forma intempestiva.
“Entendemos, por el resultado de la primera autopsia, que estamos ante una muerte violenta. Así que, se están avanzando en las medidas investigativas, la familia me ha constituido inmediatamente como su querellante y a un neurólogo para que sea perito de parte y poder confirmar lo que se ha dicho en la primera autopsia