La increíble historia del empresario de Mejillones que viajó hasta Bolivia para recuperar un bus robado

Héctor Troncoso tiene dos máquinas y una de ellas fue arrendada con órdenes de compra para prestar servicios de transporte de personal.

Sin embargo, los documentos eran falsos, el bus fue sacado del país y estaba siendo pintado en un taller en la ciudad de Challapata. La fiscalía y la policía boliviana hicieron un operativo de madrugada para recuperar el móvil y el empresario advirtió que muchas camionetas robadas en Antofagasta están en esa zona.

“Éste es, lo vi en Challapata”, decía un mensaje recibido de madrugada y que adjuntaba una fotografía que, a lo lejos, mostraba el bus que en marzo de este año habían robado al empresario de Mejillones, Héctor Troncoso. La máquina fue arrendada a una compañía de Santiago para transportar personal entre Calama y Sierra Gorda, sin embargo, un mes después de que el conductor retirara el bus, descubrieron que las órdenes de compra eran falsas y que el GPS estaba abandonado en San Pedro de Atacama. El afectado inició la búsqueda de manera personal y gracias a un contacto de su cuñado en Bolivia, obtuvo la primera pista para recuperar el móvil desde un taller donde lo pintaban, presumiblemente, para llevarlo a un tercer país.

Héctor (44) vive hace más de 20 años en Mejillones, tiene una hija en la universidad, otro hijo de ocho meses y es dueño de la empresa Transportes Troncoso Travel. El negocio contaba con un bus y para ampliar sus servicios, adquirió otra máquina, un Irizar Scania K380 año 2012. Para asumir los 50 millones de pesos invirtió todos los ahorros en el pie de la transacción y la otra mitad fue financiada con un crédito que está en pleno proceso de pago.

“En marzo me contactó, supuestamente, una empresa de Santiago. Hicimos órdenes de compra, todo como corresponde, consulté con la contadora y me dijo que la empresa existe y que estaba bien. Me contacté con la persona que me llamó por teléfono, mandaron las órdenes de compra y enviaron un conductor hasta mi taller en Antofagasta”, explicó Troncoso.

La información que le entregaron indicaba que el bus estaría prestando servicios para una faena entre Calama y Sierra Gorda. El arriendo era de carácter mensual y lamentó su poca desconfianza a la hora de cerrar el negocio, ya que desde que el bus salió del sector norte de la ciudad, no volvió a verlo. En San Pedro de Atacama cortaron el sistema GPS.

El empresario mencionó que la compañía existe en Santiago, pero que no se dedica al rubro del transporte. Además, cuenta que la estafa fue más grande, porque hicieron lo mismo con más personas de Antofagasta y de Calama, llevándose camiones y retroexcavadoras. Héctor tardó cerca de un mes en percatarse de lo que estaba sucediendo.

“Me contactó gente de Calama y me preguntaron si era Héctor Troncoso. Una señora me dijo que ellos habían arrendado unos equipos y que fueron víctimas de una estafa”, recordó. En ese momento se dio cuenta que la empresa de este arriendo era la misma que solicitó sus servicios y supo que su bus había sido robado, junto a maquinaria pesada del resto de los afectados que luego se reunieron para conversar la situación.

Troncoso detalló que su cuñado, Carlos Velasco, comenzó a buscar información sobre el paradero de la máquina y en esas gestiones contactó a un boliviano que se dedica a encontrar vehículos robados. Tras mucha insistencia y manifestarle problemas como que la compañía de seguros no respondió argumentando que no era un caso de robo sino de apropiación indebida, y que, además, continuaban pagando las cuotas del crédito, hace dos semanas esa persona respondió de madrugada con una fotografía.

“Éste es, lo vi en Challapata, no sé si será el de ustedes”, decía el mensaje que recibió su cuñado. De inmediato reconocieron la máquina y decidieron viajar hasta Bolivia para recuperarla.

El martes 11 de octubre llegaron a Oruro y acudieron a la fiscalía, pero los derivaron de un fiscal a otro y con Carlos emprendieron rumbo hasta Challapata, que se encuentra a dos horas de Oruro (a la altura de Colchane).