
Los manifestantes claman que existe un subregistro que ha derivado en menor asignación de recursos y participación en el Parlamento. Sin embargo, el Gobierno de Luis Arce ha decidido postergar el procedimiento. La decisión dividió a la población generando enfrentamientos entre los partidarios oficialistas y opositores, en las que al menos una persona falleció.
La voluntad de diálogo no prosperó en Bolivia. El Gobierno y el Comité por el Censo 2023 acabaron con la mesa de negociaciones. Una decisión que se da en medio de las tensiones entre opositores y oficialistas que han derivado en enfrentamientos en el que al menos una persona falleció. Al mismo tiempo, la región más poblada del país, Santa Cruz, ha entrado en un paro indefinido.
Este sábado la ministra de la Presidencia, María Nela Prada y el vocero de la presidencia, Jorge Richter, se encontraron para buscar soluciones a las tensiones con el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, uno de los principales opositores al Gobierno y otros miembros del Comité Impulsor del Censo.
Las desavenencias en el encuentro se dieron ante la exigencia del Comité de realizar el censo el próximo año y que se entreguen los resultados en un plazo máximo de 180 días. La negativa de los representantes gubernamentales no se hizo esperar, al aseverar que el motivo de la reunión no era la decisión de una fecha para el proceso.
A pesar de que Camacho agradeció la disposición de diálogo por parte de la dirección del país, consideró como “una falta de respeto” la propuesta de la contraparte de “plantear un decreto supremo nuevo o complementario que no establezca la fecha de la realización del censo”, por lo que decidió levantarse de la mesa. Tras él se fueron los demás miembros del Comité quienes, antes de abandonar el diálogo, también hicieron saber su desacuerdo con lo planteado.
Ante este gesto, la ministra de la Presidencia subrayó que la responsabilidad de lo que suceda en el paro indefinido caerá sobre los que dieron la espalda a las conversaciones. María Nela Prada arguyó además que continuarían insistiendo en el diálogo.
Paro en la región de Santa Cruz
El gobernador de Santa Cruz, el opositor Luis Fernando Camacho hizo un llamado a un paro indefinido a partir de este sábado. El paro incluirá bloqueo de calles y movilizaciones para pedir la realización del censo en el próximo año.
Los enfrentamientos entre ambos bandos dejaron como saldo un fallecido. La agencia de noticias AFP reportó fuertes choques callejeros desde la madrugada, en los que fue agredida la víctima identificada como Pablo Taborga quien habría sido atacado con palos, por lo que fue ingresado en un hospital local, donde luego falleció.
La esposa del occiso relató a la prensa local que los manifestantes promotores de la huelga “llegaron con bombas caseras y palos y en cierto momento me lo golpearon a palazos entre varios”. Por su parte, el presidente, Luis Arce, condenó la violencia en su cuenta de twitter.
Las causas de la crisis
El Censo Nacional es el factor común del enfrentamiento entre opositores y oficialistas. La decisión del Gobierno de postergar la realización de este exacerbó los ánimos del Comité Cívico del departamento de Santa Cruz, líder de las acciones que dieron truncaron la reelección de Evo Morales y que finalmente derivaron en su posterior renuncia en 2019, a quien se le unieron otros grupos.
El proceso de cómputo de población y vivienda es clave a la hora de distribuir de ingresos fiscales y la asignación de puestos en el Parlamento. La clave está en que la región más poblada de Bolivia y que ya vivió episodios con ansias separatistas en el mandato de Morales, sabe que, si se realiza el proceso en el 2023, los resultados deben tenerse en cuenta para las elecciones de 2025 con la suma de un pequeño número de diputados.