Jaime Paz Zamora sobre los dos años de Arce en el poder: “Hablan de golpe porque no logran explicar la fuga de Morales

El exmandatario evaluó los dos años de Gobierno de Luis Arce y sostiene que no halla diferencias con su antecesor y le preocupa la falta de independencia

El expresidente Jaime Paz Zamora considera que no hay cambios en la administración del Estado, en comparación a las propuestas presentadas en el gobierno de Evo Morales y que se repiten en la gestión de Luis Arce, quien está a punto de cumplir dos años.

Al político tarijeño también le preocupa que el presidente no haya planteado una democracia y una economía modernas. Lamentó que el país aún esté subsistiendo por la informalidad, el contrabando y el narcotráfico.

En una entrevista con este medio habló de la crisis de 2019, la independencia de poderes y el rol que juega Santa Cruz en la actualidad.

En Bolivia existe una polarización respecto a los hechos de 2019, algunos sostienen que hubo golpe de Estado y otros consideran que Morales estaba encaminando a una dictadura, ¿cuál es su postura?

Yo no creo que haya un cambio entre Luis Arce y Evo Morales. Son personas distintas y ha habido un cambio en el modo de actuar, pero el sistema de gobierno es el mismo y no hay respeto a la independencia de poderes.

Por ejemplo, con las dos acefalías cubiertas en el Tribunal Supremo Electoral, el congreso discutió la independencia de poderes y eligió a los masistas. Estamos poniendo a este Órgano en una situación antidemocrática, no creíble ni confiable y al servicio del mismo poder que controla el parlamento, la justicia, Poder Ejecutivo, Policía, Fuerzas Armadas, etc. Entonces, la situación es muy grave.

«Sí. La amenaza de hoy no está en un golpismo civil – militar boliviano que se ha mutilado con la instalación de la democracia en 1982», agregó.

El peligro que ha salido adelante es el expresado por representantes del MAS como proceso de cambio. Este peligro consiste en que el fanatismo, sectarismo ideológico hace que se considere que cualquier proceso de cambio sea superior al proceso democrático en sí mismo, es decir, que no tiene ninguna visión de que todo cambio tiene que ser en democracia.

Resulta que para Evo y el presidente Arce lo que ellos denominan el proceso de cambio está por encima del proceso democrático. Esta es la mayor amenaza.

En este tipo de amenaza cobra importancia lo ocurrido en Santa Cruz, que en su cabildo del 30 de diciembre, ha marcado los nuevos horizontes de la democracia boliviana. Este fenómeno va más allá del censo y persigue la recuperación de la democracia.

Así como la hemos instaurado hace 40 años, ahora Santa Cruz tiene el horizonte de la restauración de la democracia institucional en nuestro país misma que está amenazada.