
Y se sumó a Zamora para persuadir a la vice. Sólo si hay unidad, el FdT puede llegar a 129 votos.
«Yo no puedo creer que alguien dude de eliminar las primarias», repite el gobernador de Chaco Jorge Capitanich, ante quien le consulte por lo que se convirtió en una de sus mayores obsesiones el último mes: lograr que el calendario electoral de 2023 tenga un máximo de dos citas, entre general y ballotage.
Para llegar a ese objetivo tomó la tarea de retener los votos de los diputados presionados por Alberto Fernández, decidido a boicotear la jugada. Y, lo más importante, convencer a Cristina Kirchner, quien aún se pronunció y también fue abordada por su colega de Santiago del Estero Gerardo Zamora.
Es habitual que Coki dedique un tramo de sus estadías en Buenos Aires a charlar con la vice en el despacho o en el departamento de Recoleta y la necesidad de eliminar las primarias se sumó a la lista de temas. Por ahora, nunca volvió a Chaco con una respuesta definitiva. Entre sus colegas hay expectativas disímiles.
Algunos creen que Cristina cederá, porque la eliminación de las primarias acrecienta las chances de una reelección de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires, donde también hay primera vuelta, pero simultáneas a las nacionales. Si no existieran más, no hay logística posible para realizarlas sólo en el territorio bonaerense.
Pero otros gobernadores no imaginan a Cristina dando el brazo a torcer. Consideran que ya bajó varias de sus banderas económicas para sumarle una institucional.
El diputado de Juntos Somos Río Negro Luis Di Giácomo prepara el proyecto que presentará esta semana, con el respaldo del resto de las fuerzas provinciales, como misioneros y cordobeses referenciados en el gobernador Juan Schiaretti. Sergio Massa, que está de acuerdo con la idea, habría pedido que no se debata antes de aprobar el presupuesto en Diputados, el 26 de octubre.
Si estuviera unido, al Frente de Todos le faltarían 3 votos para una mayoría en Diputados y los espera de Javier Milei y su dupla de liberales: Victoria Villarruel y Carolina Píparo. La otra apuesta oficialista es el santacruceño Claudio Vidal, que tiene un partido provincial. Ninguno se pronunció.
El libertario debatió el tema con Villarruel, quien en varias ocasiones dijo que gastar 20 mil millones en la primarias no tiene sentido. Además, las primarias licúan a las terceras fuerzas, que pierden con la polarización de las generales.
Pero Juntos por el Cambio las necesita para resolver su interna y si Milei colabora para suprimirlas lo acusarán de funcional al kirchnerismo. El economista debe definir que costo es mayor.
Antes de rascar todo lo que hace falta fuera de la pecera, los gobernadores necesitan garantizar los votos propios. Y hay coincidencia en que si la vice acepta y se consiguen los 129 con el FdT unido, el presidente bajará la guardia, como tantas otra veces.