Tras persecución y disparos un gendarme misionero cayó con cocaína en Salta

El implicado fue identificado como Omar de Lima Vianna, oriundo de la localidad El Soberbio, en el Alto Uruguay. Se desempeñaba en el Escuadrón 20 de Orán.

Un gendarme oriundo de Misiones fue detenido en Salta al ser descubierto transportando tres kilogramos de cocaína en su vehículo, según confirmaron diversas fuentes internas de la Gendarmería Nacional a El Territorio tras conocerse sobre el procedimiento.

El implicado fue identificado como Omar de Lima Vianna, oriundo de la localidad El Soberbio, en el Alto Uruguay. Se desempeñaba en el Escuadrón 20 de Orán y fue imputado por el delito de transporte de estupefacientes agravado por ser cometido por un integrante de una fuerza de seguridad abocada a la prevención del narcotráfico.

Según detalló el sitio fiscales.gob.ar, la acusación fue impulsada por la Sede Fiscal Descentralizada de Tartagal y se formalizó ante la jueza federal de Garantías de esa ciudad, Ivana Hernández, quien convalidó la imputación y dictó la prisión preventiva del acusado, también solicitada por la fiscalía.

El acusado intentó huir del control policial montado por sus propios colegas, a quienes le exhibió un arma de fuego, que resultó ser una réplica. Hubo una persecución y disparos, que terminaron con el misionero herido en una mano y uno de sus ojos.

El procedimiento se concretó luego de una investigación llevada adelante con personal de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales de Orán, perteneciente también a Gendarmería Nacional. Los investigadores recibieron la información, mediante una llamada anónima, que De Lima Vianna estaría relacionado con las actividades relacionadas al narcotráfico.

En la audiencia de formalización de la investigación, el fiscal federal Marcos Romero Romero sostuvo que, en vista de ello, y bajo la dirección del auxiliar fiscal Rafael Lamas, se iniciaron tareas de campo e inteligencia criminal.

En este contexto el miércoles por la mañana observó al gendarme salir de su vivienda de la localidad de Tartagal con un bolso negro y una cubierta antes de subirse a su vehículo Volkswagen Vento. Desde allí en el cual se dirigió a una gomería ubicada en la avenida Constituyente y calle Aconquija, en esa misma ciudad.

El misionero abandonó el taller y circuló por inmediaciones del barrio 20 viviendas, para luego dirigirse a la localidad de Colonia Santa Rosa, que queda a unos 55 kilómetros. Los gendarmes de encubierto también estaban allí, a sabiendas de que el hombre podría hacer la entrega del estupefaciente.

La información que tenían es que el de Lima Vianna tenía que entregar el paquete a otras personas que se movilizaban en un Renault Sandero. Justamente ese vehículo apareció en escena luego de que el Vento tomará una calle en dirección al cementerio local.

El encuentro se produjo, pero los ocupantes del Sandero pudieron identificar que había gendarmes -a pesar de que estaban vestidos de civil- y huyeron de las escena, quedando solamente De Lima Vianna, quien nunca se percató que lo estaban siguiendo.

Fuga fallida

Siempre según la reconstrucción de las autoridades judiciales hasta el momento, cuando vio a sus colegas acercarse, el imputado puso reversa e impactó con el móvil que lo perseguía para insistir con la fuga. En esa instancia exhibió un arma de fuego de manera intimidatoria.

Cuando el acusado pretendía huir en su automóvil, los investigadores realizaron disparos con balas de posta de goma, con lo cual se logró evitar el escape. El imputado fue reducido de inmediato y se determinó que el arma que había esgrimido era una réplica.

Fuentes de la fuerza añadieron que una de esas postas atravesó la ventana y terminó impactando en su ojo izquierdo. Algunas versiones indican que hubo un intercambio de disparos, lo que implicaría que el oriundo de El Soberbio intentó agredir a sus colegas, pero eso no fue confirmado por las fuentes consultadas.

Con la presencia de un agente fiscal los centinelas hicieron una requisa en el vehículo y allí se constató que había tres paquetes dentro de un bolso que el gendarme llevaba en el asiento del acompañante. Los mismos tenían cocaína con un peso superior a los tres kilogramos.

También se secuestró una réplica de pistola calibre 45 y teléfonos celulares. El acusado recibió asistencia médica y quedó detenido en calidad de involucrado.