
En Juntos por el Cambio tomaron distancia de la convocatoria al diálogo que impulsa el Gobierno para “recuperar la racionalidad” y “reencauzar la convivencia democrática” tras el atentado que sufrió el jueves pasado la vicepresidenta Cristina Kirchner.
La intención de la Casa Rosada, que puso sobre la mesa el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, sorprendió a la mayoría de los referentes parlamentarios y partidarios de la coalición, quienes aseguran que no hubo una convocatoria formal de la Casa Rosada para abrir un canal de entendimiento entre el oficialismo, la oposición, gremialistas y empresarios, pese a las conversaciones que mantuvo el funcionario de Alberto Fernández y referente de La Cámpora con dirigentes de la UCR y la CC, entre otros, para acercar posiciones. De Pedro eligió como interlocutores a exponentes del ala moderada de JxC, como Gerardo Morales, Facundo Manes y Emiliano Yacobitti.
“Nadie me llamó. No hubo un contacto ni formal ni informal. No hay nada”, aseguró Cristian Ritondo, jefe de bloque de Pro en Diputados
En el partido fundado por Mauricio Macri evalúan con desconfianza la maniobra del kirchnerismo, sobre todo, después de que el Presidente y los máximos referentes del Frente de Todos acusaran a los líderes de la oposición y los medios de sembrar la violencia a través de los denominados “discursos del odio”. De hecho, De Pedro había apuntado contra la prensa tras el ataque a Cristina Kirchner. Patricia Bullrich, titular de Pro, descarta de plano aceptar una eventual convocatoria del oficialismo, ya que considera que el Gobierno optó por un discurso “antidemocrático” y “chavista” después del intento de magnicidio. “Ellos ya decidieron quiénes son los culpables: la oposición, la prensa y la Justicia. En este clima de un avance antidemocrático es imposible”, afirmaron en el ala dura de Pro.
Mario Negri, presidente del bloque de Diputados de la UCR en la Cámara baja, sostuvo que tampoco fue contactado por el Gobierno para explorar un acercamiento y dar certezas ante la opinión pública tras el tembladeral político por el intento de asesinato a la vicepresidenta. Lo mismo plantean cerca del radical Alfredo Cornejo, jefe del interbloque de Juntos por el Cambio en el Senado, y de Martín Lousteau, líder de Evolución Radical.
“El ministro del Interior dijo hoy que es momento de convocar al ‘diálogo político para bajar un cambio’. La propuesta todavía no nos ha sido transmitida. Creo que el primer aporte que debería hacer el ministro es retractarse por este tipo de declaraciones”, dijo Negri, quien compartió en sus redes el tuit de De Pedro en el que acusaba a los medios de “sembrar un clima de odio y revancha”.
Sin embargo, Yacobitti, principal armador de Lousteau, reconoció ante este medio que habló durante las últimas horas con De Pedro, con quien tiene diálogos hace tiempo, para “buscar la forma de que la política se siente a dialogar”. “Tenemos que ver si es en el Congreso, a través de los partidos o instituciones, como las universidades, pero siempre de cara a la gente”, afirmó Yacobitti.
El referente de la UCR porteña considera que la Argentina “está frente a un abismo” por la delicada situación económica y que la clase dirigente “no puede seguir sumando más incertidumbre”. Desde la Casa Rosada insisten en que De Pedro también se comunicó con otros referentes de JxC, como Morales, gobernador de Jujuy y jefe del radicalismo, y Juan Manuel López, titular de la bancada de la CC en Diputados. Y esta tarde el ministro del Interior llamó a Manes. “El llamado debe ser institucional, a través del partido o del bloque de la UCR en el Congreso”, indicaron allegados al médico.
Morales, quien abogó por bajar los niveles de crispación y le envió un mensaje a Cristina Kirchner tras el atentado, recibió una llamada de De Pedro. El ministro de Fernández le anticipó al presidente de la UCR que el arzobispo de Luján-Mercedes Jorge Eduardo Scheinig invitaría a la oposición a participar de “la misa por la paz y la fraternidad de los argentinos”, que organiza el intendente de Luján, Leonardo Boto, para el próximo sábado, y que planeaba una convocatoria al diálogo para preservar la convivencia democrática.
Ahora, Morales prevé trasladar la propuesta del ministro a la conducción nacional de la UCR y la mesa de JxC. “Tenemos predisposición al diálogo”, señalaron cerca del jujeño. Sin embargo, esperan señales concretas para saber qué formato tendrá la misa del sábado. Por caso, ya avisaron que no se prestarán a participar del evento si hay una movilización del PJ y de gremios y organizaciones sociales afines al Gobierno a Luján para respaldar a Cristina Kirchner. “Ese no es el mejor contexto para convocar al diálogo”, advierten.
En esos contactos, De Pedro deslizó que planeaba sondear a más integrantes de JxC, como Emilio Monzó o Margarita Stolbizer. Por ahora, ni el extitular de la Cámara de Diputados ni la líder de GEN recibieron un mensaje del funcionario