
Los concejales Federico Manente y Gloria Espinoza, acusaron a Luciano Demarco por la supuesta usurpación de un espacio verde de la ciudad, contiguo a su chalet, con el fin de construir un garage. Además, adjuntaron pruebas de que ese terreno fue anexado a la casa que comparte con su pareja y sus hijos.
El escándalo por la supuesta usurpación estalló hace dos semanas cuando los ediles llevaron a la escribana Lucía Rosa Saucedo, hasta la calle Hilario Ascubi 669. Allí, en el barrio La Posta, la notaria constató que el lote 43, identificado en la Dirección Provincial de Inmuebles con la matrícula B-2533 y el padrón B-9546, estaba anexado al terreno contiguo, es decir a la casa del intendente.
También se pudo dejar constancia de que se realizaron actos de disposición tales como parquizar la zona, construir un garaje con una estructura permanente de hierros y chapas, además de haber construido un horno de barro y hasta una casa de juegos para los hijos de Demarco. Ante la escribana, se exhibieron pruebas y constancias entre las que se destacan las actas certificadas de la DPI, fotos y videos. Además, Saucedo también hizo imágenes para anexar al acta notarial.
Sesión polémica
Cuando anticiparon esta denuncia en una sesión del Concejo Deliberante de perico, Manente y Espinoza fueron suspendidos durante 90 días sin goce de sueldo. Los concejales que votaron la sanción arguyeron que los legisladores municipales castigados habían incitado a la comisión de un delito al pedir la asunción de Enrique Rojas, cuyo título no fue aprobado por los ediles de los partidos VIA y Justicialista.
Según denunciaron los concejales radicales suspendidos, esta actitud de sus pares fue una represalia política por haber denunciado la supuesta usurpación del jefe comunal. Además, sostuvieron que la excusa que se utilizó era falsa, puesto que la solicitud para que asuma Rojas se presentó varias veces y jamás fue causal de un castigo semejante.