
El entrenador “Decano”, Lucas Pusineri, se mostró muy molesto ayer, ya que perdieron 2-1 con Boca Juniors en la Bombonera, en un encuentro repleto de polémicas, ante esta situación al finalizar el encuentro sostuvo que pese a la derrota «también se podía haber ganado con las dos chances del primer tiempo, cuando se estaba en ventaja, y el penal del final del partido que no dieron».
«La jugada del penal prefiero que la analicen ustedes. En esas situaciones de partido siempre prefiero no opinar», empezó diciendo Pusineri.
«Después de nuestro gol en el primer tiempo pudimos aumentar en dos oportunidades, pero en el segundo Boca nos llevó por delante con ímpetu, no porque nosotros nos replegáramos. Y tuvimos también el penal que no nos dieron», se retractó después Pusineri.
Luego manifestó que «por una cuestión de fixture en este campeonato Atlético Tucumán tiene a los cinco grandes como visitante».
«Pero hoy, más allá de los dos goles de Luca Langoni, salvo el cabezazo de Darío Benedetto en el travesaño, después Boca no tuvo llegadas claras», completó su análisis Pusineri.
El evidente penal de Zambrano que el árbitro y el VAR ignoraron
En el epílogo, Zambrano golpeó con su codo a Maestro Puch dentro del área: era infracción y tarjeta roja. El primer gol del Xeneize también ofreció controversia.
El delantero pisó el área y, sin estar bien pisado, sacó un remate que salió desviado. Pero apenas se desprendió del balón, recibió un codazo en el rostro por parte del peruano Zambrano, que lo dejó tendido sobre el césped. Espinoza no advirtió la infracción, pero demoró unos segundos en reanudar las acciones hasta que el VAR efectuara su revisión. Y quienes estuvieron a cargo de la tecnología no lo convidaron a observar la polémica secuencia en la pantalla.
No hay dudas: el defensor va disputar el balón con el brazo posicionado a una altura planificada, con total voluntad de impactar la humanidad del atacante, al que golpea en el rostro con total identidad de conducta violenta: correspondía sancionar penal, con la consecuente oportunidad de igualdad para la visita, y tarjeta roja.
No fue la única controversia del cotejo. Porque al momento de recibir la pelota antes del centro para que Langoni firmara el 1-1 parcial, Sebastián Villa estaba apenas adelantado, por el hombro. Las líneas trazadas por el VAR, una vez más, mostraron un error de paralaje, es decir, no existía una cámara en la misma línea, como para poder determinar si estaba fuera de juego.
Quien volvió a quedar en el ojo de la tormenta fue Baliño, el árbitro del escandaloso triunfo de Barracas Central sobre Patronato, que terminó con parte del plantel del conjunto entrerriano detenido. Allí, hubo varias jugadas cuestionadas, pero en las mismas fue respaldado por Federico Beligoy, Director Nacional de Arbitraje.
En esta ocasión, fue su actuación en el VAR lo que disparó el enojo del Decano, líder de la Liga Profesional, aunque ahora con solo dos puntos de ventaja sobre el escolta Gimnasia La Plata. Además, su tropiezo permitió que varios equipos se acerquen a la cima, entre ellos, Boca.