
Uno de ellos llevaba ropa y zapatillas, mientras que el otro contenía telas y en ambos casos los conductores portaban declaraciones de salida de zona franca.
El primer caso lo protagonizó el conductor de un camión con patente chilena, el cual presentó un manifiesto internacional de carga donde indicaba transportar 689 bultos de partes y piezas de repuestos para automóviles con un peso de 25.500 kilos. Sin embargo, la inspección física comprobó que en realidad transportaba 153 bultos de ropa nueva para mujer de distintos tipos y modelos, además de 500 bultos con zapatillas usadas.
La ropa tiene un valor aduanero de US$95.301 dólares, mientras que la evasión se fijó en $21.918.917. Las zapatillas se valoraron en US$38.778 y la evasión en $10.091.929.
Posteriormente, el conductor de un camión con patente boliviana pretendía salir del país con una declaración de salida de Zona Franca y un manifiesto donde indicaba transportar 750 rollos con 20.570 metros de tela, pero la revisión comprobó un total de 17.370 metros de tela sobrante, es decir un 46% extra con un peso de 8.320 kilos. El material en exceso y sin declarar se valoró en US$ 9.152 dólares y su evasión en $2.202.235.