Qué pasa en la frontera con la caída del peso argentino

Algunos comerciantes bolivianos han optado por no aceptar pesos argentinos, y si los aceptan los cambian inmediatamente, pues temen que al día siguiente el valor de esa moneda siga bajando

El departamento de Tarija tiene dos municipios que comparten frontera con la República de Argentina. Bermejo, que está a unos 11 kilómetros de Aguas Blancas y Yacuiba que está a unos 5 kilómetros de Salvador Mazza. Ambos se caracterizan por ser zonas comerciales, por el transporte de mercadería de Bolivia a Argentina y viceversa. El uso del peso argentino era tan o hasta más común que el peso boliviano.

La devaluación de la moneda argentina ha tenido también su efecto en esas regiones.

Actualmente, mil pesos argentinos valen 25 bolivianos. Aunque esa cifra no es estable, pues un día está en 25, al otro en 30 o incluso menos.

Llanke dice que esa situación ha implicado, por ejemplo, que los comerciantes bolivianos ya no acepten pesos argentinos. Y si los aceptan deben cambiarlos inmediatamente a bolivianos o dólares, porque al día siguiente el tipo de cambio puede cambiar.

Otro efecto ha sido el incremento del costo de la mercadería. “Si el peso argentino baja, las tiendas suben automáticamente todo, una bolsa de harina estaba en 5.400, pesos y hoy está en 6.000 o 6.500 pesos”, comentó, a tiempo de recalcar que eso ha reducido el número de compradores bolivianos que pasan hacia Argentina.

Otro efecto es que muchas tiendas en Salvador Mazza han decidido cerrar o vender su mercadería en dólares americanos. “Es que no les conviene y esperan a que se estabilice su moneda para vender”.

En Bermejo la situación no es diferente. Narda Luna, ejecutiva de la Federación de Trabajadores Gremiales, contó que por el desplome del peso argentino son pocas las personas del vecino país que cruzan para comprar mercadería.

“No hay a quién vender, no hay circulante de dinero”, recalcó.

Los ciudadanos argentinos que llegan hasta Bermejo para hacer compras, también notan una diferencia en los precios, a comparación de meses pasados. Según reportan medios locales, ya casi no hacen compras porque todo está “carísimo”.

Transcendió la información de que el desplome del peso argentino estaba provocando que ciudadanos del país vecino empiecen a ahorrar en bolivianos, un aspecto que incluso fue destacado por el viceministro de Autonomías, Álvaro Ruiz, quien a través de cuenta de Twitter atribuía ese hecho al modelo económico boliviano.

 

Efecto negativo para Bolivia

A corto y largo plazo, la inestabilidad del peso argentino puede tener un efecto negativo en la economía boliviana, esto a causa del contrabando.

Y es que con la devaluación de esa moneda extranjera el ingreso de ciertos productos ha crecido masivamente, como detergentes, cervezas y ciertos comestibles. Una situación que se nota en los mercados y calles de Tarija, que se han visto abarrotados de productos argentinos.