
Pablo Padilla, presidente de la Asociación Citrícola del NOA (ACNOA), dijo que «la situación se va normalizando en la mayoría de las empresas. Las plantas de empaque están empezando a recibir la materia prima y la fruta que estaba producida está empezando a salir a los puertos».
A la hora de graficar el impacto que tuvo en la actividad citrícola el paro de transportistas, Padilla indicó: «estuvo paralizada casi el cien por ciento. Se perdieron 100 mil jornales. Son muchos millones de pesos que no se van a distribuir entre los trabajadores del citrus y no van a ingresar a la economía de la provincia». También señaló que hubo muchos campos e industrias que tenían sus frutas cosechadas y no la pudieron sacar. Detalló que no se pierde el cien por ciento esa mercadería ya que mucha fruta que estaba destinada a exportarse termina en la industria. Sin embargo remarcó que al ser un producto perecedero se generan problemas de producción y pérdidas de pudrición y de rendimiento.
El representante del sector citrícola explicó que en todas las industrias que funcionan en el NOA, para poder procesar el limón, es esencial la provisión de gas, es el insumo principal. «Hasta ahora la actividad no tuvo restricciones de gas», aseveró. Y para finalizar, respecto al gasoil dijo que si bien se consigue gasoil en la provincia, hay algunas dificultades. «Si bien no hay gasoil para tirar al techo, las actividades van funcionando», concluyó.